El apoyo de Estados Unidos al proceso de paz colombiano hace parte de la estrategia continental de Washington para reducir los conflictos en la región, afirmó hoy el analista internacional, Vicente Torrijos.

En entrevista con Notimex, el politólogo aseguró que la postura de Estados Unidos frente al diálogo que sostienen el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos y las rebeldes FARC está ligada a la situación presupuestal del país norteamericano.

"El apoyo al proceso de paz se enmarca dentro de su estrategia continental para reducir los conflictos (en la región) como consecuencia de una reducción presupuestal" que les impide mantener el nivel de ayuda, subrayó.

Torrijos se refirió a la manera significativa cómo Estados Unidos redujo su ayuda militar a países latinoamericanos como México y Colombia, para el combate al narcotráfico en el presupuesto de 2012, presionado por la austeridad.

En el caso de Colombia, Washington le ha brindado por más de una década asistencia al país andino en equipos y asesoría militar a las tropas que apoyan la erradicación de cultivos ilícitos en zonas con alta presencia insurgente.

Para el profesor de Ciencias Políticas de la colombiana Universidad del Rosario, es claro que el gobierno del presidente estadunidense Barack Obama "busca reducir conflictos por la vía de la negociación, para bajar tensiones en la región".

La señal más clara la dio el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, en su visita de este lunes a Bogotá, donde dijo que así como su país apoyó a Colombia "en el campo de batalla, lo apoyamos en la mesa de negociaciones".

El gobierno de Santos y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) iniciaron en noviembre pasado conversaciones de paz en La Habana, Cuba, para poner fin a cinco décadas de confrontación militar interna.

Los diálogos, que giran sobre una agenda que incluye salidas al problema del narcotráfico, el de más interés para Estados Unidos por sus efectos en ese país, tienen a Noruega y Cuba de garantes y a Venezuela y Chile de acompañantes.

Biden afirmó en su visita a Bogotá, que "en la medida que los colombianos buscan la paz, también están capacitando a miles de oficiales y policías de más de 40 países", lo que redundará en beneficio de la seguridad del hemisferio.

Torrijos prevé que Estados Unidos seguirá su apoyo de "discurso" al proceso de paz colombiano, porque eso le permite focalizar la atención en sus problemas internos y en conflictos de su mayor interés como el de Medio Oriente.

Santos le manifestó a Biden, que si termina con éxito el diálogo de paz, "sería cerrar con broche de oro lo que se inició hace 13 años" con el Plan Colombia, estrategia militar de los dos países para acabar con el narcotráfico y la insurgencia.