Un grupo de 700 campesinos en Nicaragua han comenzado un proceso de especialización en la producción de semillas criollas de maíz y frijol, con el apoyo de la Unión Europea y Dinamarca, a fin de almacenar siete mil quintales de granos.

La Unión Europea (UE) y la agencia MS ActionAid Dinamarca aportaron unos seis millones de dólares al programa "Semillas para la vida", informó a El Nuevo Diario, Marlene Rodríguez, directora de un organismo ejecutor.

El técnico del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), Edwin Rodríguez, señaló que la iniciativa promueve la producción y almacenamiento de siete mil quintales de granos básicos que serán utilizados como semillas mejoradas para los cultivos.

Unos cinco mil productores a nivel nacional participan en el programa que promueve el rescate de las semillas criollas, con técnicas para mejorar su rendimiento.