Berlín tiene dos grandes ríos que la cruzan, así como canales y lagos en los que en esta época del año empiezan a aparecer barcos con turistas y paseantes que recorren la ciudad, con diversas atracciones, algunas muy originales.

La capital alemana se ubica en el centro de la región de vías fluviales en el oriente del país y sus numerosas vías acuáticas no sólo ofrecen esparcimiento turístico y cultural, sino son utilizadas para el transporte de carga con grandes barcos contenedores.

Uno de los dos grandes ríos, el Havel, llega hasta el río Elba en el Oriente de Europa y uno de sus canales desemboca en el Mar del Norte. Berlín tiene tres puertos y numerosos atracaderos donde la gente puede subir a los cruceros y barcos de paseo.

El otro gran río es el Spree, cuyo cauce describe amplias curvas y meandros en la ciudad.

Es especialmente conocido por estar dividido por razones geopolíticas en la Guerra Fría, donde perdieron la vida varios alemanes orientales que intentaron cruzar a Occidente. Las cruces que los recuerdan fueron colocadas en la ribera del Reichstag.

En las márgenes del Spree se encuentra el corazón político de Berlín con el centenario edificio del Reichstag, donde tiene su sede el parlamento alemán, así como la Cancillería Federal, el Pressehaus, el centro de la prensa alemana e internacional, y la Isla de los Museos, todo en el centro de la ciudad.

Una vez que el frío empieza a dejar en forma paulatina cada vez más espacio a la luz del sol, las grandes embarcaciones de paseo, así como cruceros hacen su aparición.

Varias compañías navieras tienen sus propios atracaderos desde donde parten los barcos con visitantes y ofrecen diferentes rutas a los visitantes.

Una de ellas ofrece una puesta en escena con actores sobre un crimen que acaba de ser cometido y en cuya trama se involucra a los pasajeros.

Hay tres diferentes puestas en escena en los barcos de esa compañía naviera: Muerte en el Hotel, Muerte en los Mares del Sur y Muerte en el Banquete de la Fiesta. No son historias que mueven a la pesadumbre y reflexión, sino actuaciones divertidas y humorísticas.

Otros paseos por el río Spree se inician a las 19:00 horas y llevan el nombre de Berlín en el Esplendor de la Luz sobre el Agua, en el que se admiran las obras arquitectónicas antiguas y modernas iluminadas y durante unas tres horas se alejan del tráfico.

La naviera afirma que Berlín irradia un encanto especial en la noche. En un momento dado del recorrido todo está preparado para que los pasajeros disfruten del ocaso mientras el barco navega.

Otro paseo lleva el nombre de "Aquarela" y sólo tiene lugar en agosto de cada año, con un espectáculo que se acompaña de fuegos artificiales y música en vivo.

Se integra de un grupo de barcos de paseo que zarpan al mismo tiempo, todos profusamente iluminados y proyectan intensos haces de luces de colores en el cielo nocturno, mientras en el interior se puede cenar o tomar una copa.

Hay incluso paseos en domingo para quienes están muy interesados en la religión en los que se celebra la misa, así como hay otros que recorren y muestran los numerosos puentes debajo de los que pasa el barco, algunos de ellos verdaderas joyas arquitectónicas y emblemas de la larga historia de la ciudad.

Otros tienen lugar en las noches más bellas y cálidas del verano en los que hay fiesta en el barco, música en vivo y diversos entretenimientos.