Advierten que el camino de la paz en Colombia es "difícil y culebrero"

El editorial del diario El Tiempo, consideró hoy que el acuerdo entre el gobierno y las FARC en el tema agrario, es un paso trascendental para poner fin al conflicto armado, pero advirtió que el camino aún "es largo y culebrero".

Para el principal y más influyente diario de Colombia, el acuerdo sobre desarrollo agrario integral, que fue firmado el pasado domingo en La Habana, es un hecho histórico, singular y relevante.

"Tiene que ser visto como un hecho de singular relevancia el que por primera vez en cincuenta años de confrontación el Estado colombiano y este grupo subversivo hayan logrado limar asperezas en torno a una cuestión que no es cualquiera", señaló.

El influyente matutino colombiano indicó que el tema sobre el cual se logró acuerdo "se trata nada menos que de un punto íntimamente ligado al ADN de dicha organización".

Recordó que el "origen de esta guerrilla guarda estrecha relación con la cuestión agraria. Y que ésta surge en un contexto de colonización armada a cargo de las ligas campesinas en las zonas de Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero (sur-occidente)".

"La posesión de la tierra, el acceso a títulos y la manera como aquella se distribuye han sido siempre aspectos de primerísimo orden en la plataforma ideológica de las FARC", explicó.

Para el diario, "hoy se puede decir que se ha avanzado hasta un punto que no se rozó siquiera en los intentos anteriores de Casa Verde, Tlaxcala y el Caguán", procesos que fracasaron entre 1984 y 1999.

Según un diagnóstico del tema de tierra, "el 48 por ciento de quienes ocupan un predio no cuenta con un título, 11,4 millones de hectáreas han sido abandonadas o despojadas y solo 30 por ciento de los habitantes rurales cuenta con escrituras de sus predios".

"No obstante los buenos augurios, es oportuno moderar la euforia. Señalar que lo acordado contiene salvedades en torno a temas de enorme trascendencia que todavía distancian a las partes, como las reservas campesinas, la minería y los límites para los latifundios".

Agregó que se debe ser "claro en que el sendero todavía es largo y culebrero. Tal como está planteado el proceso, su punto de giro tendrá lugar en la aplicación de los acuerdos logrados una vez cese el conflicto armado. Solo entonces habrá cabida para la euforia".