La estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) perdió una excelente oportunidad de realizar negocios con la venta de Orimulsión y cedió a China este proyecto que fue bandera de Venezuela, afirmó hoy el experto en materia petrolera José Toro Hardy.

"Además, este producto, de tecnología cien por ciento venezolana, bien pudo haber sido utilizado para superar la grave crisis eléctrica que padece el país", precisó el economista y ex directivo de Pdvsa, en diálogo con Notimex.

Toro Hardy explicó que la orimulsión es una emulsión estable entre petróleo extrapesado de la Faja del Orinoco, ubicada en la región nororiental del país, y agua, a través del cual se logra un agente energético particularmente eficiente para generar electricidad.

"El producto así obtenido es un combustible fósil no convencional altamente energético y se comporta de manera similar a la gasolina, con la ventaja adicional de que no es explosivo", añadió el catedrático jubilado de la privada Universidad Metropolitana.

Destacó que como combustible para la generación de electricidad, la orimulsión posee ciertas propiedades que la hacen muy adecuada y durante los años 80 del siglo pasado el producto comenzó a venderse en Canadá, Japón, China, Singapur, Dinamarca, Italia y Lituania.

"Pdvsa intentó introducirla en Estado Unidos a través de Florida, sin embargo, allí se encontró con la oposición de los grandes intereses carboníferos de ese país que veían con temor la competencia de este nuevo producto", dijo el analista.

Señaló que en 1999, con la llegada del "gobierno revolucionario", alguien en Pdvsa se plegó, desconociéndose la causa, a esos intereses carboníferos del norte (Montana y Wyoming) y allí comenzó el "asesinato de la orimulsión".

"Se dijo que era una manera de vender petróleo a precios de carbón, lo cual es falso, ya que la materia prima para la elaboración del producto son los crudos extrapesados de la Faja del Orinoco", afirmó el experto.

Toro Hardy resaltó que La Faja hubiese soportado todos los planes de inversión en plantas de mejoramiento de crudo y además -como un negocio aparte- la venta de orimulsión para la generación de electricidad.

"Esto último nos habría permitido asociarnos en plantas generadoras de electricidad en el mundo desarrollado, haciendo nuestro aporte no en efectivo sino en suministro de orimulsión, con lo cual hubiésemos maximizado nuestra ganancia, en dólares", enfatizó el analista.

"¿No hubiese sido más racional ofrecer ayuda a Petrosur en forma de orimulsión en lugar de petróleo? Ésta les hubiese ayudado a resolver sus problemas de generación de electricidad en forma mucho menos onerosa para nosotros", se preguntó el experto.

Señaló que la orimulsión y el gas natural no asociado fueron sacrificados por esta "revolución en el altar de su incompetencia, por eso hoy nos vemos obligados a importar diesel a un costo elevadísimo para atender la generación termoeléctrica en Venezuela".