El presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Zambrano, expresó su convencimiento de que una reforma profunda en el campo no sólo dará nueva vida al Pacto por México, sino al país.

Al participar en el IX Congreso de la Central Campesina Cardenista (CCC) expuso que el campo no puede ser ignorado, por lo que se debe reactivar la producción y llevar justicia a quienes trabajan en ese sector.

En el marco del 25 Aniversario de esa organización agraria, recalcó que México no puede perder su soberanía y seguridad alimentaria y que por ello el Pacto por México hizo eco de los reclamos del movimiento agrario.

Zambrano Grijalva precisó que el Pacto Nacional del Campo debe contemplar la reorientación de las políticas públicas para el avance agropecuario, la revisión de las estrategias del desarrollo financiero y de los subsidios, así como las reglas de operación del Programa Especial Concurrente (PEC).

Ante funcionarios del sector, legisladores y gobernadores, indicó que el panorama que plantean las centrales campesinas dibuja un panorama trágico para México que no debe ni puede seguir, pues el sector campesino no aguanta más.

Al respecto, el coordinador del grupo legislativo del PRD en la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles, consideró que la reforma de fondo debe contener la revisión profunda del entramado jurídico, del institucional y de las políticas públicas.

Añadió que no se puede seguir con los mismos esquemas de políticas públicas en las que sólo se cambia de nombre a los programas, pero en el fondo siguen siendo lo mismo.

El campo mexicano y la sociedad rural sin duda han sido las víctimas que han pagado los costos de un largo modelo económico neoliberal, expresó.

Dijo que la situación de marginación y problemas, a los que se suman el fenómenos migratorio y el flagelo de la criminalidad que aterra al país, y que se expresa en territorio rural como crimen organizado, son pendientes nacionales que se deben resolver.

Añadió que por ello es el tiempo del pacto y de los grandes acuerdos para rescatar al campo a partir de una reforma de fondo.