El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, afirmó que el Programa Nacional de Derechos Humanos deberá ser el instrumento rector para construir una política de Estado en la materia.

En la sesión ordinaria de la Comisión de Política Gubernamental en Materia de Derechos Humanos, señaló que este gobierno tiene como principio y norma fundamental el respeto a los derechos humanos, por lo que llamó a encontrar los mecanismos para pasar de una política de gobierno a una política de Estado.

"Tenemos que pasar de acciones reactivas a un ejercicio activo en la construcción de política pública en materia de derechos humanos", aseveró.

Dijo que la elaboración del documento deberá garantizar la participación de las organizaciones sociales en todas sus etapas, y contemplar los estándares internacionales en la materia, además de ser de carácter integral y transversal.

También deberá considerar y atender recomendaciones nacionales e internacionales, "será de alcance nacional y servirá de base para regularizar programas estatales, además de que se desarrollarán indicadores y mecanismos de evaluación", delineó el funcionario.

Ante los secretarios de la Defensa, Salvador Cienfuegos, de Marina, Francisco Soberón, de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, y el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, Osorio Chong aseveró que el programa será un avance primordial en la transformación que el gobierno impulsa para dar confianza, paz y tranquilidad.

Recordó que una sociedad de derechos es precisamente la más efectiva salvaguarda para conseguir un México en paz, libre de violencia, en el que impere la justicia y sea base del desarrollo social y democrático.

El titular de la Segob explicó que en su elaboración participarán todos los poderes y las autoridades de los tres órdenes de gobierno, resaltó que esta administración actúa con apego estricto a esas normas.

"El uso de la fuerza legítima del Estado frente a manifestaciones públicas se ajusta a protocolos de actuación, como lo observamos en los recientes acontecimientos en la carretera México-Acapulco y otras más", acotó.

En su oportunidad, el canciller José Antonio Meade Kuribreña reconoció el papel central que han desempeñado las Organizaciones de la Sociedad Civil en la modernización de México en materia de derechos humanos.

Lo anterior, "al impulsar propuestas para asegurar el cumplimiento de las obligaciones del Estado mexicano en materia de derechos humanos".

Agregó que "gracias en parte al trabajo de la sociedad civil, México es hoy un país en el que se promueven y defienden la democracia, la transparencia y la rendición de cuentas".

A su vez, el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia, llamó a los servidores públicos a asumir el compromiso de conducirse siempre velando por los intereses de la sociedad y respetando los derechos humanos.

Expresó que a partir de la Reforma de junio de 2011, quien no respeta los derechos humanos atenta contra la Constitución "y todos los que somos servidores públicos hemos protestado cumplir y hacer cumplir la Constitución".

Plascencia Villanueva consideró que la generación de una política de Estado en materia de derechos humanos debe estar orientada a la visión derivada de esa reforma constitucional.

Finalmente, la representante de las Organizaciones de la Sociedad Civil, Rosy Laura Castellanos, aseveró que la causa de los derechos humanos no espera agendas, por lo que llamó a acelerar el paso en la construcción del programa, pues "estamos en situaciones urgentes".

Puntualizó que este gobierno tiene la responsabilidad de dar continuidad y consolidar el Programa Nacional de Derechos Humanos, que deberá contar con un lugar imperante en el sistema político del país.

"Deseamos que las palabras y los documentos tengan un peso real, como afirma el Plan Nacional de Desarrollo, una política de Estado en la materia que garantice que todas las autoridades asuman el respeto y la garantía de los derechos humanos como práctica cotidiana", concluyó.