La Alianza Minera Nacional consideró que permitir la importación de acero afectará al sector minero y siderúrgico nacional y podría provocar la pérdida de 120 mil empleos, en coincidencia con la postura de empresas nacionales que expresaron beneplácito por la decisión de la Secretaría de Economía de iniciar investigación al ingreso del producto en condiciones de dumping.

La Alianza Minera Nacional (AMN), organización del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, subrayó que este sector está preocupado por el ingreso de acero de otros países con los cuales el país no tiene acuerdos comerciales.

Por ello, solicitaron que la Secretaría de Economía (SE) llevar hasta sus últimas consecuencias la investigación que realiza para frenar la importación de acero proveniente de Rusia y Ucrania que, estimó, genera una elusión y evasión fiscal calculada en unos mil millones de pesos.

El coordinador general de la AMN, Héctor Jiménez Coronado, afirmó que en los próximos cuatro años podrían generarse 100 mil empleos adicionales a los 720 mil existentes, con la inversión comprometida por empresas del sector siderúrgico, estimadas en 10 mil millones de pesos.

Manifestó que países como China, Corea del Sur, India, Brasil, Rusia y Ucrania exportan productos de acero a México en condiciones "dumping", con precios subsidiados o alterando las cuotas compensatorias que deben pagar, lo que limitaría las posibilidades de inversión de firmas nacionales.

Cálculos de empresas nacionales del sector señalan que el daño por elusión y evasión de impuestos asciende a unos mil millones de pesos, indicó.

De acuerdo con Jiménez Coronado el ingreso de acero en condiciones de dumping afecta a la industria siderúrgica y al sector minero, especialmente al de carbón, materia prima fundamental en la producción de acero, por lo que uno de los estados más perjudicados es Coahuila por su riqueza en yacimientos de este mineral.

Asimismo, dijo que los trabajadores confían en la investigación que inició la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales de la Secretaría de Economía, a petición del sector empresarial, para impedir que siga la competencia desleal por parte de Rusia y Ucrania.

La semana pasada, la Secretaría de Economía dio a conocer en el Diario Oficial de la Federación el inicio de investigaciones por importación ilegal de placas de acero procedentes de Rusia y Ucrania bajo las fracciones arancelarias 7208.51.01, 7208.51.02, 7208.51.03 y 7208.52.01 de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación (TIGIE), en el periodo del 1 de enero al 31 de diciembre de 2012.

Con esa determinación responde a la petición de Altos Hornos de México (AHMSA), luego de considerar que existen indicios suficientes para suponer importaciones de mercancías originarias de esos países, con diferencias menores respecto de la mercancía sujeta a cuotas compensatorias, además de presumir desplazamiento de otros productos.

En su resolución la dependencia se basa en las características físicas que tienen esos productos, así como de su composición química, usos, proceso productivo, canales de distribución, especificaciones técnicas y costos, y aclara que algunas cualidades no son percepctibles a los consumidores.

Por otro lado, Altos Hornos de México (AHMSA) reconoció la acción adoptada por el gobierno federal frente a problemas de comercio desleal que afectan la economía del país y manifestó que espera que resultados positivos de esta investigación.

"La decisión publicada por la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (UPCI) de la secretaría muestra que el gobierno federal, después de una década de inacción, ha comenzado a actuar frente a problemas de comercio desleal que están afectado gravemente a la economía del país", enfatizó el director de comunicación social de AHMSA, Francisco Orduña Mangiola.

La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero ha señalado que actualmente existe una sobreproducción mundial de acero por casi 320 millones de toneladas y productores de países como China, India, Rusia, Corea y otros buscan colocar sus excedentes en las economías más estables, como la mexicana.

Resaltó que estas prácticas desplazan a los productores nacionales con precios artificiales resultado de subsidios en sus países de origen, como es este caso.