El primer plantón frente a la Casa de Gobierno por parte de la naciente organización "Mujeres Unidas en Memoria de las Víctimas", tuvo lugar hoy en demanda de que se castigue a los responsables de centenares de asesinatos en este país.

"Hemos surgido como una necesidad que tiene la población de que se investigue y se castigue el asesinato de miles de hondureños que actualmente están en la impunidad", dijo a Notimex, Aurora de Pineda, presidenta de la nueva organización.

Aurora de Pineda, es madre de David Pineda, de 23 años que con Rafael Alejandro Vargas de 22 años, este último hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos fueron asesinados en esta capital por policías el 24 de octubre de 2011.

Entre las prioridades de esta organización está la de crear un registro de víctimas, fomentar la cultura de la denuncia en el país a través de la protección de testigos en casos de homicidio para apoyar las investigaciones.

"El Estado debe mantener actualizado el registro oficial de víctimas de la violencia, clasificando el tipo de crimen y el estado de las investigaciones con el fin de proveer a la sociedad y familias un cierre de la investigación y un alivio a los sobrevivientes", señaló Aurora de Pineda.

Estaban también presentes en el plantón el "Comité de Familiares y Víctimas del Centro Penal de Comayagua", donde el 15 de febrero de 2012 murieron calcinados 361 reclusos, sin que se hayan deslindado responsabilidades.

"Dos de mis hermanos Cristian José de 18 años y José Alberto de 28 murieron calcinados, estaban presos por haber robado guayabas y leña", dijo su hermana Damaris Estela Cáceres a Notimex y portando fotografías de ambos en el plantón.

Asistió también la rectora de la UNAH, Julieta Castellanos, fuerte impulsora de la creación de "Mujeres Unidas en Memoria de las Víctimas", organización que pretende ser similar a "Madres de la Plaza de Mayo" de Argentina.