El titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey), Jorge Victoria Maldonado, negó haber recibido denuncias de tortura por parte de autoridades policiacas y judiciales locales en lo que va de la presente administración estatal.

Al presidir la clausura del curso denominado de "Alta Especialización en Derechos Humanos e Investigación Científica de la Tortura", el ombudsman yucateco dijo que sin duda el no recibir denuncias por hechos de tortura es un muy buen indicativo en el tema de la impartición de justicia en la entidad.

Sin embargo, reconoció que aún falta mucho por hacer para erradicar otras prácticas como el empleo de actos "crueles y denigrantes" como el de estigmatizar a algún grupo social, pues en ese sentido todavía existen quejas ante la Comisión de Derechos Humanos.

Reiteró que debe reconocer el esfuerzo que han hecho instancias como la Fiscalía General del Estado y la Secretaría estatal de Seguridad Pública para erradicar practicas impropias como medio para obtener confesiones o para tratar de fabricar culpables.

"La verdad es que este esfuerzo no es común en todos los estados del país y eso habla muy bien de lo que se está haciendo en Yucatán para mejorar la impartición de justicia de la mano con el respeto a los derechos y garantías individuales", subrayó.

Tras la clausura del curso, Victoria Maldonado firmó un acuerdo de colaboración con la titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Celia Rivas Rodríguez, al cual llamaron "Firma de compromiso contra la Tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes".

En entrevista posterior, confirmó que se trata del primer acuerdo de su tipo en el país y esta acción se suma al hecho de que la FGE, es también la primera instancia en su tipo a nivel nacional en contar con una sede física de la Codhey dentro de sus instalaciones.

Posteriormente, tanto el presidente de la Comisión de Derechos Humanos, como la titular de la FGE entregaron reconocimientos y certificados al personal que participó en el curso clausurado este día y que se fundamenta principalmente en el llamado "protocolo de Estambul".

Dicho protocolo es considerado un manual de investigación y documentación sobre tortura, castigos y tratamientos crueles, inhumanos o degradantes, y es el primer conjunto de reglas para documentar la tortura y sus consecuencias.