El ex presidente del gobierno español, José María Aznar, aseguró hoy aquí que no está contra nadie, sino que está al lado de los españoles, los que quieren una reforma que actualice el sistema de la transición democrática.

El ex mandatario (1996-2004) presentó este lunes una colección de Biografías Políticas, de la Fundación para el Análisis y Estudios Sociales (FAES) que preside, y en su mensaje advirtió que la falta de esa reforma "sería inasumible".

Las palabras de Aznar se dan después de que la semana pasada criticó al gobierno de Mariano Rajoy por la falta de aplicación del programa político del Partido Popular (PP) y por mantenerse elevados los impuestos, y no descartó su regreso a la política.

En el evento en el Congreso de los Diputados no estuvo ningún ministro del gobierno de Rajoy, como tampoco ninguno de los principales dirigentes del gobernante Partido Popular (PP), y sólo parlamentarios de esta formación.

En su mensaje, Aznar arremetió contra el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusó de interrumpir el buen rumbo de progreso y consolidación política de España, poner en cuestión la transición y rechazar el impulso modernizador.

"Pasamos de reconocer la pluralidad a impugnar lo que nos une. Se impuso un relato de revisionismo estéril y de división. Y se creyó que mientras el todo se debilitaba, las partes podían fortalecerse", sostuvo.

"Las consecuencias económicas, políticas y sociales de esa decisión han sido devastadoras. Tanto, que España se encontró instalada en la crisis más grave de su reciente historia democrática", refirió.

Afirmó que en noviembre de 2011, con el triunfo de Mariano Rajoy, hay una nueva mayoría política y social "que comparte la voluntad de recuperar un rumbo de éxito para España".

Acompañado del presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, expuso que "en la política no siempre es fácil saber cuándo una decisión es acertada o no", pero los españoles saben cuándo puede acertarse o no, y se acierta cuando hay confianza.

"Los problemas de España han sido muchos. Y hoy tampoco faltan. Pero lo que ha definido finalmente el buen rumbo de nuestra historia, y lo que en mi opinión debe definirlo ahora, ha sido la voluntad de vencerlos. La voluntad de elegir el camino correcto y de avanzar por él", dijo.

Explicó que si bien los desafíos actuales son diferentes a los de la transición democrática hace más de 30 años, "la responsabilidad es la misma".

"Reformar para actualizar el sistema de la Transición es lo que debemos hacer ahora quienes nos reconocemos hijos de la Transición. Reformar no es impugnar. Es justo lo contrario. Reformar es reconocer. Es querer que algo perdure y hacer lo que se necesita para que pueda perdurar", agregó.

Puntualizó que en noviembre de 2011 los españoles afrontaron su responsabilidad frente a los desafíos y lo hicieron a favor de la unidad, la reforma y la modernización de España, por lo que "el costo de la no reforma sería inasumible".

"Yo no estoy contra nadie; estoy con los españoles. No más que nadie, pero tanto como el que más. Como uno más de los que quieren hacer posible que España supere este desafío", añadió.