Requiere de voluntad, conciencia y motivación el dejar de fumar

El tabaco constituye una droga de consumo cotidiano, que para dejarla requiere de volundad, motivación y conciencia del mal que ocasiona, señaló el especialista Samuel Núñez Rodríguez.

Al afirmar que no existen productos milagros para tal propósito, el jefe de Unidades Médicas especializadas del Instituto de Salud del Estado de México destacó que no se debe dar la espalda al problema sino entender que sólo con voluntad se puede superar.

Ejemplificó que casos como el de Raúl, de 52 años de edad, no se dan todos los días, pues después de más de 30 años de ser un fumador que consumía hasta cajetilla y media en un día, ahora ya no fuma.

Raúl comentó: "yo deje el cigarro el día en que me di cuenta no del mal que me ocasionaba a mi salud, sino el mal que le estaba haciendo a mi hijo".

Abundó que "en varias ocasiones intente con muchos productos, pagaba tratamientos pero nada me funcionaba, el cigarro era necesario para mí en todo momento, pero el día en que el médico me dijo su hijo tiene una tos crónica por humo de cigarro, ese día no necesite más tratamientos, simplemente lo deje por la salud de mis seres queridos".

En el Estado de México, de acuerdo con estadísticas de salud, se estima que el 23.5 por ciento de la población es fumadora, aproximadamente 2 millones de mexiquenses consumen tabaco habitualmente y un .3 por ciento de la población se considera dependiente de esta sustancia.

De acuerdo con el especialista, los mejores resultados para dejar de fumar radican en la combinación de un tratamiento cognitivo-conductual y en algunos caso una suplencia para la ansiedad con parches o chicles.

"Los mejores resultados se obtienen con esta combinación, porque la ansiedad es uno de los factores que por mucha voluntad impiden que un plan se haga realidad", acotó.

En el Instituto de Salud del estado se cuenta con 33 centros de especialidades que aplican un programa motivacional con terapeutas que dan un plan personal que cada interesado crea y dirige, genera motivación al cambio, a la cual se llega tras un análisis de gastos, consecuencias, problemas, daños a terceros y personales, así como un análisis de beneficios y mejoras que trae el dejar de fumar.

"Y lo vemos, agregó, cuando llegan a las terapias, las personas que saben lo que quieren, encuentran guía y un acompañamiento motivacional que les da la mano para dejar de fumar, y eso lo hace más fácil, es totalmente gratis, no ofrecemos productos milagros o engañosos, eso no existe no hay nada que sin convicción que te haga dejar de fumar".

De acuerdo con los estudios, el problema del tabaquismo que es una de las principales causas de muerte a nivel mundial, a pesar del os programas contra adicciones, los mensajes en las cajetillas de cigarros con pictogramas, los aumentos en el costo de este producto, los resultados no son los esperados.

Y, por el contrario, el problema llega a los jóvenes a más temprana edad, primero es una adicción al tabaco y posteriormente a otras sustancias.

Samuel Núñez Rodríguez indicó que se estima que actualmente el inicio en el consumo del tabaco se da desde los ocho años edad, por lo que ya se implementa un programa para detectar casos desde las escuelas.

"Estamos llevando encuestas para detectar el consumo de tabaco y otras sustancias en las escuelas, es un cuestionario denominado Tamisaje, con siete preguntas para alumnos de todos los niveles en escuelas públicas como privadas, con autorización de los padres para detectar situaciones de riesgo", explicó.

De esta forma, se ubican a los jóvenes que ya consumen tabaco y se les invita a los cursos motivacionales a fin de evitar que lleguen a ser parte del grupo de consumo de otras sustancias.

Junto con este trabajo, se difunden las consecuencias del consumo del tabaco como son problemas respiratorios, falta de oxigenación, cambios en el ritmo cardiaco, sin olvidar que pasivo o involuntarios pueden sufrir los mismos daños a su salud como afectación pulmonar, problemas cardiacos e incluso padecimientos de cáncer.

De acuerdo con la experiencia de las clínicas especializadas que se encuentran distribuidas en el estado de México y sobre todo en los municipios más poblados como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Naucalpan, Tlalnepantla y Toluca, una vez que un fumador tiene clara conciencia de que quiere dejar de fumar, y le apuesta para lograr el cambio, en ocho semanas puede alejarse del vicio.

Incluso, agregó, por años podría mantenerse libre del cigarro, aún cuando en su entorno existan fumadores.