El violinista, pianista y compositor mexicano Felipe Villanueva, a quien se recuerda mañana que se cumplen 120 años de su muerte, es una de las figuras más conocidas del romanticismo musical mexicano que floreció durante el Porfiriato.

Felipe de Jesús Villanueva Gutiérrez nació el 5 de febrero de 1862 en Tecámac, Estado de México. Hijo de Zenón Villanueva, quien fue presidente municipal.

De acuerdo con la biografía del músico publicada en el portal en Internet "eusebioruvalcaba.wordpress.com", el pequeño Felipe se interesó por la música gracias a su hermano mayor, quien fue un violinista empírico.

Tiempo después, su prima Carmen Villanueva, quien era organista de la parroquia de Tecámac, le dio clases de música, mismas que revelaron un joven talento, que alentado por su padre estudió armonía con el director de la banda de música del pueblo Hermenegildo Pineda.

Luego de aprender armonía y técnica de los instrumentos que integran una banda, Felipe Villanueva, con sólo 10 años de edad, emprendió sus primeras giras por el Estado de México, como músico de la banda de Tecámac.

Su padre se sorprendió por la facilidad de su hijo para aprender música y lo envió estudiar al Conservatorio Nacional, no obstante al poco tiempo de su ingresó el joven de origen indígena y rural fue dado de baja, por lo que tuvo que continuar su formación tomando clases con el profesor particular Antonio Valle.

Posteriormente, Felipe, quien tenía 13 años de edad, decidió regresar a Tecámac y estudiar de manera autodidacta; fue ahí que se reencontró con Hermenegildo Pineda, quien lo invitó a reincorporarse a su banda y recorrer los pueblos vecinos.

Al poco tiempo, Valentín Hernández, quien era amigo de la familia, se comprometió a ayudar a Felipe y acomodarlo en la Ciudad de México para que continuara su carrera profesional.

Villanueva fue alojado en la casa de Luis Rodríguez, quien le procuró un trabajo como violinista en la orquesta que se presentaba en el Teatro Hidalgo, la cual era dirigida por José Cornelio Camacho, quien además fungió como su maestro.

Tras la muerte de su padre se mudó a una casa que pagó con sus propios recursos y se dedicó a sus estudios de armonía, orquestación, y composición: fue en este periodo que impartió clases de piano y escribió sus primeras piezas, entre las que se encuentran: "Ana", "Luz", "Dos en el piano", "Vals amor" y "Vals poético", las cuales le valieron éxito y prestigio.

Con 20 años, el joven músico formó parte de la Orquesta del Teatro Nacional como primer violín y perfeccionó sus estudios de piano y composición con el maestro Julio Ituarte.

En los siguientes años junto a Ricardo Castro (1864-1907), Gustavo E. Campa (1863-1934), Juan Hernández Acevedo (1862-1894), Carlos Meneses (1863- 1929) e Ignacio Quezada, fue parte del Grupo de los Seis, el cual surgió en contra del Conservatorio Nacional y se inclinó por la escuela francesa, a la que consideraba como la más completa en el panorama musical del momento.

En 1892, junto con Gustavo E. Campa y Carlos Meneses creó la Sociedad Anónima de Conciertos, la cual ofreció presentaciones de música desconocida en México, ejemplo de ello fue su inauguración que estuvo a cargo de Felipe Villanueva, quien dirigió un concierto con música de Joseph Haydn (1732-1809).

En el siguiente periodo, Villanueva logró representar de manera musical a México en el extranjero con el inmortal "Vals Poético".

Mientras que como docente, renovó la enseñanza tradicional italianizante, al optar por la música francesa y alemana, señala la biografía del músico disponible en el portal en Internet "musicaenlahistoriamx.wordpress.com".

A los 31 años de edad, el joven y destacado compositor, pianista y violinista mexicano Felipe Villanueva murió el 28 de mayo de 1893 víctima de pulmonía.