El acuerdo alcanzado en La Habana entre el gobierno y las FARC, sobre desarrollo agrario, generó hoy gran optimismo en los colombianos y la comunidad internacional, porque ese es una de las causas históricas del conflicto interno colombiano.

Dirigentes políticos oficialistas y de oposición, coincidieron en que este acuerdo entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las guerrillas de las FARC, representa el 60 por ciento de la agenda que se discute en La Habana desde el pasado 19 de noviembre.

Para el presidente del partido Liberal, Simón Gaviria, el tema agrario es el más complejo de los puntos que contiene la agenda definida por las partes para dar inicio a las negociaciones que pongan fin al conflicto interno que data desde mitad del siglo XX.

Desarrollo agrario integral, participación política de la insurgencia una vez desmovilizada, lucha contra el narcotráfico, reconocimiento a las víctimas de la guerra, son, entre otros, puntos básicos en la agenda prevista.

La comunidad internacional también ha expresado optimismo con los avances después que esta víspera las partes dieron a conocer el primer acuerdo denominado: "Hacia un nuevo campo colombiano: Reforma rural integral".

El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, saludó el acuerdo y señaló que "éste constituye un paso positivo en el proceso por alcanzar la paz en Colombia después de varias décadas de conflicto en ese país".

Insulza también expresó su esperanza de que "este primer acuerdo abra camino a otros acuerdos sustantivos sobre los demás puntos aún pendientes en la agenda de negociaciones".

Para el Programa de las Naciones Unidas (PNUD), la construcción de país en Colombia pasa por un mayor reconocimiento de los campesinos que suman aproximadamente 11 millones de personas.

El editor de la revista The Economist Michael Reid, en entrevista con el diario El Tiempo, afirmó que la comunidad internacional tiene más confianza en el proceso de paz que en la opinión pública nacional.

"El Estado democrático ya está ganando y no las FARC, que están en una acción de retaguardia. El país puede escoger entre varios años más de guerra para debilitar aún más las FARC, o ahorrárselos con un acuerdo de paz", advirtió Reid.