La escritora mexicana Ángeles Mastretta afirmó hoy aquí que quiere que su nuevo libro "La emoción de las cosas" sea para los lectores una oportunidad para "acudir a sí mismos", encontrar sus alegrías, tristezas y curiosidad.

En rueda de prensa en esta capital con motivo de la promoción de su reciente publicación (editada por Seix Barral), comentó que se inclina más por definirlo como un libro con más alegrías que tristezas, aunque ciertamente está trazada por la melancolía.

La autora (Puebla, México, 1949) señaló que el suyo es un libro de memorias, de secretos familiares que dejaron de serlo al ser narradas, así como historias personales que decidió contar como verdaderas y descartar un libro de ficción.

Indicó que otro mensaje que le gustaría dejar con esta obra es que los jóvenes se pregunten cómo muchas cosas han cambiado, como por ejemplo el río de su infancia que en aquel tiempo era limpio y dejó de serlo.

"La otra cosa que quiero o creo que encuentro, es que los otros busquen sus propias historias, que es lo que les lastima, les da curiosidad o les alegra. Que la gente acuda a sí misma a parir de lo que encuentre allí", precisó.

"Yo me inclino más porque es un libro de alegrías, hay quien cree que está del lado de las tristezas, aunque sí está guiado por la melancolía, pero la melancolía no siempre es tristeza a veces es alegría", dijo.

"No quiero decir que todo tiempo pasado fue mejor, disfruto del presente, me encanta mi infancia pero no quiero regresar", aclaró.

La autora de otras obras como "Arráncame la vida" (1985), explicó que este libro también muestra el ejercicio de cómo unos se buscan en otras personas a partir de lo que se deja en ellas, de lo que se piensa de cada uno.

"Somos lo que dejamos en los otros y en los otros no necesariamente dejamos todo y no van a poder saber tanto de nosotros porque no se alcanzan a preguntar. Hay que preguntar a los padres para saber, y hay que buscarse en los otros", reflexionó.

"En todo esto nos vamos a quedar con muchos pendientes; somos lo que los otros van a pensar de nosotros, también eso vamos a hacer", recalcó.

Mastretta expuso que tras este libro sí se siente liberada de haber narrado historias que buscaba cómo hacer, y quizá después a partir de algunos personajes o momentos vuelva, o no, a la ficción.

Expresó su gusto por la lectura de ficción, "cada vez más generosa y es como una religión", a la vez que su interés por la que se crea para las series de televisión.

Abundó que de cualquier modo la suya es y será una literatura con mirada de mujer, "ya que la literatura no tiene géneros pero sí miradas".