Corea del Sur rechazó hoy la propuesta del Norte para celebrar el 13 aniversario de la declaración conjunta Norte-Sur de 2000, que acercó a ambas naciones, prevista para el próximo día 15 de junio.

El ministerio surcoreano de Unificación señaló que Pyongyang propone una reunión entre organizaciones privadas sin autoridad para resolver las cuestiones pendientes que sólo pueden ser manejados a nivel de gobiernos.

El 15 de junio de 2000 se firmó la declaración fruto de la cumbre entre el presidente surcoreano Kim Dae-jung y el líder norcoreano Kim Jong-il, con lo cual empezó un periodo en que mejoró la cooperación bilateral.

"Si el Norte quiere realmente la mejoría de las relaciones transfronterizas debe hablar directamente con Seúl para construir la confianza en lugar de obsesionarse con el evento conjunto con grupos privados", afirmó el portavoz del miinisterio Kim Hyung-suk.

Seúl no puede aceptar planes para organizar un "acto político" que puede agitar la fricción Norte-Sur, y de nuevo llama a Pyongyang para conversar sobre el cierre del complejo de Kaesong, que alberga 123 empresas surcoreanas, agregó.

Añadió que lo necesario en estos momentos es que Pyongyang restablezca las líneas telefónicas de emergencia que se ha cortado y participe en conversaciones que normalicen las operaciones en el complejo industrial intercoreano.

El complejo de Kaesong, el mayor logro de la cumbre de 2000, fue la última empresa conjunta que unió a ambas Coreas, sin embargo, todas las transacciones de Kaesong, situada en el Norte, están suspendidas desde principios de abril.

El ministerio surcoreano minimizó una aparente propuesta del Norte para reanudar las conversaciones a seis bandas sobre el programa nuclear de Pyongyang, luego que medios estatales chinos revelaron una misiva al respecto, informó la agencia informativa Yonhap.

"Las acciones son más importantes que las palabras," señaló el portavoz Kim sobre la oferta contenida en una carta que presentó la semana pasada el enviado especial del líder norcoreano, Kim Jong-un al presidente chino, Xi Jinping.