Con una noche de fiesta, de cumbia y de toque futbolero, el Festival Acapulco 2013 concretó su segundo concierto del programa y fue Margarita La Diosa de la Cumbia la encargada de amenizar con su música en el Jardín Sur de este puerto.

Los asistentes no tuvieron la disyuntiva de elegir entre quedarse en sus casas a ver la Gran Final de la Liga MX o bailar al ritmo de la cantante colombiana, porque desde las pantallas gigantes del escenario donde ésta se presentó fue posible apreciar las acciones en las que el América se coronó por decimoprimera ocasión en su historia.

En conferencia de prensa previa al concierto, la intérprete reconoció que no entiende nada de futbol y que sólo veía los partidos para admirar el físico de los jugadores, aunque destacó que México es un país muy futbolero y se mostró muy contenta de que la gente se quedara a ver su show luego del encuentro.

La actuación de la intérprete inició a las 22:55 horas y acompañada por una orquesta de 13 músicos, tres coristas y un grupo de bailarines con trajes regionales de Colombia, brindó un espectáculo matizado por la tradición de ese país.

Con ese ambiente, y con un inmueble que no lució a su máxima capacidad, sonaron clásicos de la cumbia colombiana como "La pollera colora" y "El africano", con la que el público bailó a pesar de que para entonces ya pasaba de la media noche y la lluvia apareció.

También interpretó éxitos cosechados en sus 33 años de trayectoria como "Que nadie sepa mi sufrir", el más coreado de todos, así como "Capullo y sorullo" y "Mi cucu", de su época como vocalista de la Sonora Dinamita, y "Oye".

Asimismo, las versiones que grabó de "Corazón partío", de Alejandro Sanz; "Colegiala", que hace unos años grabó a dueto con el grupo Caló, así como otros éxitos como "Mi bombón" y "Escándalo".

No faltó "Déjalo ir", tema de la telenovela "Corazón indomable" y que por primera vez cantó en un concierto, además de temas en los que mostró la fusión de estilos como "El Equipaje" y "Esta vida", aunque redundó en destellos de tradición cafetalera con "Aguacero en mayo".

Tanto en su actuación como en la conferencia de prensa previa, Margarita destacó la belleza de Acapulco, y confesó que es un destino que visita con frecuencia.

La intérprete sudamericana se dio permiso de hacer suyas dos canciones de época en la música tropical: "La vida es un carnaval", una de las últimas creaciones de Celia Cruz, y "Qué bello", que en épocas pasadas puso en el mapa musical a la Sonora Tropicana.

Así, Margarita hizo lo suyo para continuar la fiesta en el Festival Acapulco y la gente correspondió con baile y coros.