Ni la lluvia, ni el casi final de quincena consiguieron espantar a los fanáticos del futbol, que esta noche llenaron los bares, restaurantes y centros de diversión, donde se exhibe la final entre Cruz Azul y América.

El ambiente ya se vive entre los que no se atrevieron a conseguir un boleto o simplemente no lo pudieron conseguir, me salía más caro ir al estadio, el más barato estaba hasta en 800 pesos, prefiero verlo aquí con los amigos", señaló Jorge Enríquez, un comensal que se disponía a entrar a un bar de Insurgentes Sur.

Así como Jorge han sido varios los que han llegado a disfrutar de esta final completamente "chilanga", donde el sur de la capital luce paralizado, no por los que van al estadio, sino por quienes no quieren perderse el saber si finalmente Cruz Azul rompe su mala racha de finales perdidas o América iguala a Guadalajara, en número de títulos conseguidos (once).

Aunque hay lugares que todavía no lucían completamente llenos antes del arranque del partido, los responsables de los establecimientos confían en que que la venta sea buena, "el futbol siempre trae gente, y más ahora que los dos equipos son fuertes y de la capital", dijo Manuel Santana.

El gerente de un bar, sobre avenida Insurgentes a la altura de Parque Hundido, explicó que durante el juego de ida, el lugar estuvo a reventar y así que no duda en que ahora será igual, esto sin importar si es domingo o mucha gente todavía no cobra.

De esta manera, la pasión de la afición se vive a la par del choque entre la escuadra celeste y la azulcrema, donde todos participan, desde coches que van sonando la bocina con la bandera del equipo de su preferencia, aunque aún no ganan nada. Hasta los aficionados con las playeras de los clubes América y Cruz Azul, buscando donde ver el partido.