La próxima reforma hacendaria debe promover la inversión productiva, respetar los derechos de los contribuyentes, simplificar el pago de impuestos y elevar la recaudación a través de impuestos indirectos, como el IVA, plantearon especialistas.

Durante un evento organizado por Dofiscal Thomson Reuters, proveedor de soluciones de información fiscal y contable en México, estimaron que la reforma hacendaria que se propondrá en el segundo semestre del año no sólo debe ser recaudatoria, sino además hacer un uso eficiente del gasto público.

En el lanzamiento de la nueva solución Checkpoint, consideraron que están dadas las condiciones políticas adecuadas para lograr la reforma hacendaria que necesita el país, y todos los sectores involucrados deben aprovechar esta oportunidad para hacer lo que les corresponde.

El presidente de la Comisión Fiscal del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Pablo Mendoza, opinó que la reforma hacendaria que viene tiene que ser promotora de la inversión productiva, la generación del empleo y de ahorro interno.

En materia de política de ingresos, debe considerarse tener un solo impuesto directo, como lo es el Impuesto sobre la Renta (ISR), para lo cual hay que eliminar el Impuesto Empresarial a Tasa Única, pues este implica un alto costo de cumplimiento para las empresas y de fiscalización para la autoridad.

Sobre el Impuesto al Valor Agregado (IVA), comentó que la tendencia internacional es recargar más la recaudación en este tipo de gravámenes indirectos, pues son más fáciles de recaudar, de fiscalizar y de pagar.

Anticipó que el IVA será un elemento fundamental en la próximo reforma hacendaria, dadas sus ventajas, pero se tendrá que analizar cuál es la mejor tasa a la que debe fijarse o si ésta es diferenciada, a fin de evitar impactos sociales.

Para el especialista en temas fiscales del CCE, de nada servirá que México cuente con una reforma sólida en la parte de política tributaria si no va acompañada por el buen uso de los recursos públicos.

El presidente de la Académica Mexicana de Derecho Fiscal (ADMF), Rodrigo Muñoz Serafín, coincidió en que la nueva reforma debe ser hacendaria y no sólo fiscal, por lo que debe complementarse con un uso eficiente del gasto público, además de cumplir con objetivos básicos, como reducir la dependencia petrolera o ampliar la recaudación.

Subrayó que la reforma debe dar seguridad jurídica para generar confianza en los inversionistas nacionales y extranjeros y, sobre todo, respetar plenamente los derechos fundamentales de los contribuyentes.

El presidente de la Asociación Nacional de Especialistas Fiscales (Anefact), Augusto Fernández Sagardi, resaltó a su vez la necesidad de realizar un esfuerzo a nivel estatal y municipal para encontrar nuevas fuentes de tributación, a fin de aliviar el costo político de las autoridades federales al imponer contribuciones.

El especialista dijo que existe una gran oportunidad de recaudación en los gobiernos locales, principalmente en el impuesto predial, gravamen que actualmente reporta una baja recaudación.

Además, recomendó impulsar una verdadera simplificación fiscal, sobre todo en materia de ISR, para eliminar el exceso de formalismos existentes, y pidió a los legisladores poner mucha atención para garantizar la seguridad jurídica de los contribuyentes.

En tanto, el presidente de la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (Anade), Juan José Méndez, opinó que una adecuada política tributaria no sólo debe perseguir un fin recaudatorio, sino tener un beneficio social e impulsar el desarrollo económico.

Compartió las sugerencias de que la reforma hacendaria que viene debe simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, recargar las recaudación más en el IVA, combatir la economía informal e incluir a la entidades federativas en la tarea de mejorar los niveles de recaudación, entre otras.