Por lo menos 100 conflictos agrarios prevalecen en Guerrero, 55 de ellos son los más complicados y difíciles de resolver, situados en su mayoría en las zonas indígenas, uno en la zona limítrofe con el estado de Oaxaca que involucra a 300 habitantes y 60 hectáreas de cultivos.

Martín Mora Aguirre subsecretario de Gobierno para Desarrollo Político informó que entre los conflictos más difíciles se ubican en los municipios de Toacoapa, Atlixtac, Malinaltepec, Tlacoachistlahuaca, de este último entre las localidades de Jicayán de Tovar y Jicaral municipio de Coicoyán de las Flores, Oaxaca.

Entre Jicayán de Tovar y Jicaral prevalece un conflicto agrario por la disputa de 60 hectáreas de cultivo, situado justamente en la zona limítrofe de Guerrero y Oaxaca. En la solución de este conflicto la entidad podría incluso perder tierras o en su caso ganar.

Mora Aguirre Aseguró que por el momento solo hay una tregua entre las localidades para que ninguno de los dos pueda labrar las tierras, en tanto no se encuentran los mecanismos de solución, para evitar algún enfrentamiento, como los ocurridos en algún momento.

El gobierno del estado ha tenido que otorgar de manera anual 30 toneladas de maíz para el sustento de los 300 habitantes indígenas que viven en la zona. Otros conflictos agrarios que no han tenido visos de solución son los de Tlacoapa con Ocuapa, así como el que prevalece en el municipio de Atlixtac. "Son los más complicados".

"Son casos muy graves en muchos, lamentablemente ha habido derramamiento de sangre" reconoció el funcionario estatal, hay comunidades que están ocupando un espacio en un terreno que no es de ellos, pero están en posesión, en donde tienen ya 200 años ahí o más, "entonces como se les quita".

Mora Aguirre dijo que hay algunos otros conflictos en los que se ha buscado una solución y en los que tienen ya avances importantes, pero por lo menos 55 conflictos resultan de difícil solución en estos momentos, aunque son atendidos.