En el marco de una edición más del derbi romano, Lazio conquistó la Copa de Italia al derrotar 1-0 a Roma en el estadio Olímpico, por lo que además de consagrarse campeón de la competencia, consiguió su pase a la Liga de Europa.

La única anotación del encuentro fue obra del defensor bosnio Senad Lulic al minuto 71, con la cual le dio la sexta Copa de Italia al Lazio, que no ganaba este torneo desde 2009.

Desde el inicio de las acciones Lazio mostró una postura ofensiva, la cual se vio reflejada al minuto seis, por medio de un disparo del alemán Miroslav Klose, que salió desviado del arco.

Seis minutos después, Roma respondió con un remate del estadunidense Michael Bradley, el cual fue demasiado cruzado de la portería de Federico Marchetti.

El resto de la primera parte se caracterizó por la constante disputa en mediocampo, así como por abundantes faltas que provocaron que el árbitro del encuentro mostrara cinco tarjetas amarillas, tres para Lazio y dos para Roma.

Los minutos finales de la primera parte ofrecieron los mejores momentos, ya que Klose volvió a presentar peligro con un cabezazo, que fue rechazado por el arquero Bogdan Lobont, y la Roma contestó con un remate de Mattia Destro que pasó apenas por encima del travesaño.

Para la segunda mitad el guión del encuentro no cambió mucho, ambas escuadras gozaron de algunas opciones, pero en su gran mayoría, carecieron de peligro.

Así transcurrió el encuentro hasta el minuto 71 cuando el marcador se movió, y fue a favor de Lazio. Lulic aprovechó un rechace del arquero Marchetti para empujar el balón y plasmar el definitivo 1-0.

No obstante, después de la anotación Roma contó con una oportunidad para igualar, en un cobro de tiro libre que ejecutó Franccesco Totti, pero que se estrelló en el travesaño de la portería "Biancazzurri".

De esta manera, Lazio se consagró campeona y alcanzó, con sus seis títulos, a la Fiorentina, mientras que quedó a tres de los máximos ganadores de la Copa de Italia: Juventus y la propia Roma, con nueve.