El Ejército de Liberación Nacional (ELN), que el pasado miércoles mató a 11 militares colombianos en el nororiente del país, mantendrá su ofensiva para presionar por un proceso de paz, aseveró hoy el investigador Carlos Velandia.

"Es posible que se sigan dando este tipo de situaciones por parte del ELN para forzar una mesa de diálogo y negociación" con el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos, dijo a Notimex el experto en temas de paz.

Según Velandia, el grupo insurgente busca con su arremetida militar de los últimos días tener "su propia mesa de conversaciones, su propia agenda de paz" con el Ejecutivo, por lo cual es probable que mantenga la presión sobre el gobierno.

Para el investigador social, "se está repitiendo el mismo esquema que aplicó el ex presidente (colombiano) Andrés Pastrana (1998-2002) de negociar con la organización más fuerte (las FARC) y dejar a un lado a la más pequeña".

El gobierno de Santos sostiene diálogos con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana para terminar medio siglo de conflicto interno, con Cuba y Noruega como garantes y Chile y Venezuela como acompañantes.

Aunque el mandatario aseguró en abril pasado que esperaba iniciar "más pronto que tarde" un proceso de paz con el ELN, los contactos parecen estar estancados por el secuestro del canadiense Jernoc Wobert a manos de esa guerrilla.

Santos advirtió hace dos semanas que, para abrir un diálogo con ese grupo, éste debe liberar primero a todos los secuestrados que tiene en su poder, incluido el ciudadano extranjero, quien fue retenido en enero pasado en la zona norte del país.

La demora en el inicio formal de las conversaciones habría llevado al ELN a incrementar sus acciones bélicas contra la fuerza pública para llamar la atención y presionar por la instalación de una mesa de diálogo y negociación, según politólogos.

El mayor golpe al Ejército lo propinó esa guerrilla el miércoles pasado al dar muerte a 11 militares y causar heridas a otros seis, en una emboscada a una patrulla en un predio rural de Chitagá, en el departamento de Norte de Santander.

Para el ex ministro del Interior y experto en temas de paz, Horacio Serpa, "la escalada de violencia que adelanta el ELN es una forma equivocada de llamar la atención y genera un pésimo ambiente entre los colombianos".

"El ELN debería estar creando hechos de paz, como poner en libertad al canadiense secuestrado y mandar mensajes positivos, pero está embolatado el proceso de paz con ellos", sostuvo el dirigente político.