Copa de Mundo Brasil 1950 presentó una gama de curiosidades

La Copa del Mundo Brasil 1950 se caracterizó por tener una gama de curiosidades, que aunque parezcan inesperadas o poco creíbles, sucedieron antes y después de la competición, como el hecho de que el trofeo Jules Rimet tuvo como caja de seguridad una de zapatos.

Debido al conflicto político en Europa y a la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, el vicepresidente de la FIFA, el italiano Ottorino Barassi, tuvo miedo de que pudieran hacer mella en el ámbito deportivo, a pesar que en 1948 se habían realizado los Juegos Olímpicos en Londres.

Barassi sintió que el trofeo Jules Rimet no estaba seguro en el banco y decidió sacarlo, en secreto, para guardarlo en una caja de zapatos, la cual colocó debajo de su cama.

Otra de las situaciones que marcó este certamen fue la tragedia que enlutó precisamente a Italia, luego que el 4 de mayo de 1949, el avión en que viajaba el equipo Torino, que era la base de la "azzurri", se estrelló contra el muro de la Basílica de Superga en Portugal.

Este acontecimiento dejó prácticamente sin los seleccionados más fuertes a su equipo en vísperas del mundial Brasil 1950, pues fallecieron 18 jugadores de ese conjunto italiano que regresaba a su ciudad tras disputar un torneo amistoso.

Mientras, en la final donde se coronó Uruguay, el entonces presidente de la FIFA, Jules Rimet, sólo entregó el trofeo al equipo ganador, pero sin decir su discurso que había preparado en portugués porque todos estaban seguros que Brasil sería el ganador.

A la par de este acontecimiento que se dio en el estadio Maracaná, además del ya célebre "Maracanazo", los jugadores locales abandonaron la cancha sin felicitar a Ademir, reconocido con el "Balón de Oro" que, dijo, hubiera cambiado por la felicidad de todo su país.

También se recuerda que Brasil portó camiseta blanca en la final, pues una parte del inmueble se pintaría del color de la playera del equipo campeón; ese fue la última vez que Brasil vistió de blanco.