En Francia 1938 se realizó la "Batalla de Burdeos"

Conocida como la "Batalla de Burdeos", la anécdota cuenta lo rudo que se tornó el partido de la Copa del Mundo Francia 1938 disputado entre las selecciones de Brasil y Checoslovaquia, correspondiente a los cuartos de final.

Desde el comienzo de dicho encuentro disputado el 12 de junio, los jugadores de ambos equipos salieron a cazarse, las patadas y faltas estaban al por mayor, tanto es así que el arquero checoslovaco Frantisek Planicka terminó el juego con una clavícula rota.

Por su parte, el goleador europeo Oldrich Nejedly terminó con un pie fracturado; por los brasileños, Leónidas, la estrella amazónica, y Peracio, se tuvieron que retirar con lesiones de menor consideración.

El brasileño Zezé se fue expulsado al minuto 14, mientras que su compañero Machado y el checoslovaco Jan Riha vieron el cartón rojo tras agarrarse a golpes en plena cancha durante el encuentro que duró 120 minutos. De los 22 jugadores que ingresaron al terreno, solo 15 terminaron en condiciones con un empate 1-1.

Dos días después, en el juego de desempate jugado en el mismo Parc Lescure de Burdeos, Brasil sólo pudo alinear a nueve suplentes, pues sus otros jugadores no estaban en forma para completar la alineación, y pese a tal situación se impusieron 2-1 para avanzar a semifinales.