Despliega Eric Reed repertorio de estándares en el NY Jazz All Stars

Ayer, en la tercera jornada del Ciclo de Conferencias y Conciertos NY Jazz All Stars --Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral de la Sociedad de Autores y compositores de México (SACM)--, se presentó el pianista de Filadelfia (Pensilvania), Eric Reed, en conferencia-taller y recital donde las composiciones estándares del jazz clásico protagonizaron una ronda de riguroso muestrario sincopado.

Organizado por DeQuinta Producciones, en colaboración con Jazz at Lincoln Center, NY Jazz All Stars ha despertado interés entre jóvenes estudiantes de música y melómanos amantes del jazz.

En la sesión de ayer sábado, Eric Reed dictó --previo a su actuación de la noche--, la conferencia "El jazz como lenguaje musical", la cual convocó a cientos de jóvenes estudiantes y público interesado, quienes siguieron con atención el coloquio del líder del ensamble de jazz Black Note.

El contrabajista Hamilton Price, el sax alto Dany Janklow y el baterista Fernando Gómez disertaron, bajo la guía de Reed, sobre los elementos cardinales que suscriben al jazz como un acto comunicativo de regocijada presencia en muchos escenarios del mundo.

"Siempre digo que el jazz es un acto de intercambio de emociones. Los músicos tocamos, pero son los espectadores quienes concluyen y concretan la importancia de lo ejecutado a través de sus reacciones y aprobación de aquello que el jazzista ejecuta con su instrumento", emprendió explicando Eric Reed.

En las coordenadas de un ameno intercambio de ideas, los integrantes de Eric Reed Quartet respondieron las preguntas de los asistentes y ejecutaron varias piezas estándares del jazz ("Caravan", "Blues Monk", "Evidence"...) para ejemplificar sus axiomas sobre el lenguaje del jazz.

"Primero hay que saber tocar bien un blues. Adentrase en los secretos armónicos de la balada, ragtime, soul o funk para después intentar renovar. Hay jazzistas actuales que no entienden eso y tocan una música que es como ponerse los pantalones al revés. Los exhorto a aprenderse bien las piezas clásicas del jazz: de New Orleans a Kansas City", concluyó el pianista (periodo de 1996 a 1998) de la Lincoln Center Jazz Orchestra.

Notimex se acercó a Adriana Villaseñor Galván, estudiante de percusión (cuarto año) de la Escuela Nacional Música de la UNAM, quien expresó: "Estos talleres ayudan mucho. Hoy aprendí muchas cosas interesantes sobre el jazz, las cuales aplicaré en mis estudios y, más que todo, en mi visión de instrumentista".

La tarde amenazó con borrasca nocturna: una obstinada lluvia en el sur de la ciudad parecía ahuyentar la presencia de público en la Sala Telefónica. A las 19 horas amainó el temporal y una audiencia entusiasta fue llegando a las instalaciones de la SACM.

Tercera llamada. 20:30 horas. Eugenio Elías, a nombre de DeQuinta Producciones, dio la bienvenida a Eric Reed Quartet. Piano (Reed), contrabajo (Price), sax alto (Janklow) y batería (Gómez) entraron al proscenio y comenzó el convite de azarosos enlaces melódico-rítmico-armónicos.

Los acordes del clásico "Blue Monk", del legendario pianista Thelonious Monk (1917 - 1982), dio entrada a la gala: digitación precisa de Reed, walking bass encumbrado de Price, tabaleos proporcionados de Gómez y silbos fieles al tema melódico por parte de Janklow. Entrada que rinde tributo a uno de los pioneros del be bop.

Una introducción barroca con clústeres desbordados de imaginación presentó a "Caravan", el tema de Juan Tizol que Duke Ellington grabara en 1936, y ha dado la vuelta al mundo en más de 350 versiones instrumentales. El exotismo selvático y borrascoso de la pieza fue abordado por Reed con modulaciones de gozosa enunciación.

La batería entró al soto ellingtoniano con euritmia inclemente, mientras el contrabajo pulsaba las frondas y el sax alto suscribía variaciones del motivo melódico secundado por un piano desde asomos de Bud Powell y Horace Silver. Progresiones rítmicas que inundaron la anochecida. Aplausos de una concurrencia que corroboró los atributos del cuarteto.

"¡Buenas noches! (en español). Mi español 'is very best', espero que lo hayan notado (risas). Estoy encantado de estar en México, hemos disfrutado mucho el hotel, sobre todo el bar que es muy bonito (risas): ya somos cuates (en español) del barman (risas). Quiero dedicar esta presentación al gran pianista mexicano Eugenio Toussaint", anunció Reed después de presentar a los integrantes del cuarteto.

Y el agasajo continuó con "Plegaria": piano en acuses de Petrucciani y sax en configuración de una atmósfera que hace guiños a Stan Getz: bossa nova de sensual prosodia que irrumpe diáfano y justo en el recinto.

Sin pausa, Eric Reed da continuidad con un solo en diálogo selecto con el contrabajo: fluctuaciones neoclásicas que recuerdan a Oscar Peterson y Dave Brubeck. Entran sax y batería: una blandura bachiana se adueña de la noche.

"Jaco", de Eugenio Toussaint, y "Epistrophy", de Monk, ponen fin al banquete. "Jaco" fue abordado con un piano de incriminada refracción de Hancock: "Espistrophy", en disonancias y asimetrías muy propias del cosmos monkiano. Ovación cerrada.

Encore: "Con alma", la composición estilo cubop del trompetista Dizzy Gillespie (1917-1993) que Eric Quartet presentó en fusión de concordias de huapango. El anochecer se ha prolongado más allá de lo previsto. Júbilos de un auditorio agradecido. En el vestíbulo una larga fila espera para comprar el más reciente fonograma del pianista de Filadelfia: "The Baddest Monk".

Notimex aborda a Maribel Torre, directora de DeQuinta Producciones, quien satisfecha apuntó: "Ahí vamos, poco a poco la gente se va acercando al jazz. Hoy tuvimos presencia de muchos jóvenes músicos y estudiantes. El próximo 15 de junio contaremos con la presencia del contrabajo, director y compositor israelita Omer Avital y su grupo. Ahí vamos: NY Jazz All Stars tiene mucho que decir todavía".

En una mesa Eric Reed firmaba sus discos. Un tumulto de gente lo rodea. Sonríe, posa para las fotos. Para él, la cabalgata, al parecer, aún no concluía.