El Distrito Federal destaca como una de las entidades donde se consume mayor cantidad de cigarros, tendencia que no frenan las sanciones locales por fumar en sitios públicos ni el incremento de impuestos al tabaco o la legislación que obliga a imprimir en cajetillas imágenes de los daños que provoca el consumo.

En vísperas del Día Mundial sin Tabaco, que se conmemora el 31 de mayo, surgen propuestas como hacer modificaciones a la ley local en la materia, para garantizar su pleno cumplimiento, además de adicionar modalidades como el trabajo social para quien la incumpla.

El asambleísta del PAN, Orlando Anaya, propone en este sentido que además de las sanciones administrativas contra los establecimientos sería conveniente implementar el trabajo social de quienes violen la Ley para Proteger la Salud de los no Fumadores.

El Día sin Tabaco fue instituido por la Organización Mundial de Salud (OMS) desde 1983, con el propósito de tratar de concientizar a la población y gobiernos sobre los riesgos para la salud ocasionados por el consumo de cigarro. Este año, el tema es la prohibición de la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco.

Las cifras en torno al consumo de tabaco en México son preocupantes, pues se estima que más de 17 millones de personas fuman (22 por ciento de la población), con prevalencia entre menores de 18 años y las mujeres, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones.

Los argumentos para hacerlo, en la mayoría de los casos, son sentirse parte de un grupo social, por la creencia de que les da "personalidad" o por curiosidad.

Ante este problema de salud pública, organizaciones civiles han señalado como insuficientes las medidas adoptadas por las autoridades para reducir el consumo, entre ellas la aprobación de leyes, reformas, sanciones, e implementación de mayores impuestos a la industria tabacalera.

Sin embargo, Anaya González consideró que los avances legislativos, al menos en el Distrito Federal, han permitido contrarrestar el consumo de cigarros de manera importante en la capital del país, en comparación con otros estados de la República, aunque se mantiene entre los primeros lugares.

"Más allá de las posturas ideológicas o partidistas, en el DF han habido avances que benefician a la población", afirmó el diputado local, aunque reconoció que "se ha abandonado el tema" y se ha flexibilizado la aplicación de la ley, sobre todo en los espacios públicos como restaurantes o bares.

Por ello, señaló, se debe garantizar el cumplimiento de la ley, además de que se le hagan algunas modificaciones para actualizarla y que realmente sirva para inhibir, reducir y prevenir el consumo del cigarro, que tiene más de siete mil sustancias tóxicas y ocasiona diversas enfermedades.

Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que seis millones de personas mueren al año a consecuencia del consumo de tabaco, mientras que en México, según la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) 2011, más de 60 mil personas fallecen por causas atribuibles a este producto.

Datos del Instituto para la Atención y Prevención de Adicciones (IAPA) del Distrito Federal coinciden en que a pesar de los avances, la situación actual es preocupante pues al menos 30 por ciento de la población capitalina fuma, lo que la convierte en la entidad donde más se consume tabaco.

Ante este panorama, el legislador panista consideró conveniente impulsar reformas a las leyes existentes, así como puntos de acuerdo enfocados al cumplimiento de la legislación, e incluso implementar trabajo comunitario a quien viole la ley fumando en lugares libres de humo.

"Estamos impulsando que en todos los procesos en los que se viole la ley, y especialmente los vinculados a salud, haya sanciones de carácter social, trabajo comunitario", además de la cero tolerancia en establecimientos mercantiles y el reforzamiento de operativos para verificar que se cumplan los espacios libres de humo de tabaco".

Debido el aumento del consumo entre menores de edad y jóvenes, que reportan diversos estudios y encuestas, el asambleísta recordó que se ha impulsado la iniciativa para prohibir el asentamiento de centros de consumo de tabaco y alcohol a menos de 500 metros de las escuelas.

Además, hacer un exhorto al Gobierno del Distrito Federal (GDF) a crear una política pública encaminada a orientar a la familia para establecer métodos de prevención y control de este consumo al interior de las mismas.

"Tenemos que seguir insistiendo en que se articule una política pública que esté orientada al círculo familiar, pues si empezamos desde ahí vamos a reducir muchos problemas", subrayó el legislador capitalino.

En ese sentido, planteó implementar escuelas para padres, "porque todos los problemas que tiene la ciudad, de desorden, consumo de drogas, narcomenudeo, los riesgos que corren los jóvenes al salir de casa, tienen que ver con un orden cultural o educativo que se da desde la familia".

Es necesario hacer un trabajo integral que involucre a familias, gobierno, empresas, comercios, escuelas, añadió Anaya González. "Es indispensable contar con un método educativo, serio, científico que permita a las familias conocer los problemas que viven los jóvenes" y en ese sentido puedan orientarlos.

El tema del Día Mundial Sin Tabaco 2013 es la prohibición de la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco, ante lo cual Orlando Anaya subrayó que "lo más grave es en materia federal, pues ha sido muy débil con la industria tabacalera, una industria que debe ser regulada".