El sector financiero en Latinoamérica cuenta con varios motores para impulsar su crecimiento, aunque enfrenta el reto de adaptar sus sistemas bancarios a las nuevas tendencias, como la reducción de sucursales y un mayor uso de las tecnologías, considera The Economist.

El managing Editor, Financial Service de Economist Intelligence Unit, Steven Leslie, destacó que tras la crisis de 2008 el motor de crecimiento económico está ahora en los mercados emergentes, mientras que las economías desarrolladas se encuentran en un proceso de estancamiento

A ello se suma la baja bancarización que predomina en países emergentes, y Latinoamérica representa una ventaja para el sector bancario, ya que a través de la inclusión financiera se pueden ampliar los servicios, como se ha observado en México y Perú, refirió.

Durante su participación en el Banking Forum 2013, organizado por SAP, destacó que en la actualidad el sector bancario cuenta con varios motores para crecer, sobre todo en economías emergentes.

El primero tiene que ver con las tecnologías, donde destaca la banca y los pagos móviles; el segundo con el uso de Internet, en especial la banda ancha que permitirá mucha innovación, y por último el desarrollo de sistemas de pagos electrónicos.

Ejemplo de ello, señaló, es el servicio de Transfer en México, utilizado por los bancos Banamex e Inbursa, que permite el acceso a través de teléfonos móviles a cuentas bancarias para hacer transferencias en tiempo real; o las tarjetas inteligentes, sin contacto, que se usan en Chile.

No obstante, expuso, el reto principal de los mercados emergentes es adaptar su sector bancario a las nuevas tendencias, como la reducción de operaciones en las sucursales bancarias, aumentar la utilización de las tecnologías y la implementación de políticas sociales que permitan una mayor inclusión financiera.

En el caso de México, las sucursales bancarias han florecido en los últimos tres años, ya que las entidades financieras formaron alianzas con minoristas y otras cadenas de tiendas, como son los casos de Elektra y Walmart, sostuvo.

Lo anterior debido a que una parte de los mexicanos, especialmente en las zonas rurales, está poco relacionado a utilizar servicios financieros formales y prefiere guardar sus ahorros en casa y realizar transacciones en efectivo.

Sin embargo, destacó Steven Leslie, en los últimos tres años México ha implementado un nuevo sistema diseñado para ampliar el alcance de las finanzas formales, observándose como una de las herramientas principales de esta iniciativa sucursales en miniatura, en su mayoría en instalaciones de negocios.

Así, los bancos han sido autorizados a firmar convenios con entidades no bancarias que prestan una serie de servicios en lugares donde, con frecuencia, no son viables para la instalación de una sucursal tradicional, añadió.