El número de migrantes que provienen del sur del país, para trabajar en la pizca en granjas agrícolas de varias regiones de Chihuahua, aumentó un cinco por ciento, reveló la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) estatal.

El delegado de la dependencia, José Cutberto Medina Cervantes, reconoció que la presencia de menores de edad, laborando en los campos agrícolas se da, pero en la manera en que sus mismos padres los vigilan, para evitar sean explotados.

Aclaró que la mayoría de los menores no son contratados por los productores, sino que sus mismos progenitores les piden que los apoyen a levantar la cosecha o pizca de frutos, para aligerarles la carga, aunque en tiempos más cortos.

Informó que en lo que va del presente año sólo se han dado dos casos de denuncias por explotación de menores de edad, pero no en granjas ni predios, sino en empresas o negocios comerciales, quejas que se han atendido y sancionado de inmediato.

El dirigente estatal de El Barzón, Roberto Cázares, señaló que es común ver en los campos de la región noroeste y sur de la entidad a niños que trabajan de manera irregular y que son contratados indebidamente por los productores.

Comentó que la situación ilegal de los infantes es avalada por los mismos padres de familia, los cuales en su mayoría, provienen del sur y que llegan al estado buscando empleos, mismos que en su mayoría son pagados con salarios muy bajos.

Dijo que esta vieja práctica es vista de manera normal, por los padres que llevan a sus hijos a trabajar, al menos unas cuatro horas, levantando frijol de las parcelas o bien manzana, cuando es temporada.