El operativo contra la reventa implementado en el estadio Azteca, previo al partido de vuelta de la final América-Cruz Azul, se realiza sin miramientos y sin oír explicaciones, toda vez que éste sábado fue detenido un médico y remitido a la autoridad competente.

Se trata del doctor Carlos García, quien llegó a esta capital procedente del estado de Coahuila, con otros cuatro de sus colegas para presenciar el encuentro de la final, pero les hacía falta un boleto y creyendo en que las taquillas se abrirían para continuar con la venta de entradas, llegaron a la explanada del inmueble con la esperanza de comprar el restante y asistir los cinco al cotejo.

Deacuerdo con la explicación que dio uno de ellos, sacaron de la mochila de García, los boletos para ver la zona que les correspondía y el boleto restante que iban a comprar fuera de la misma área, para estar los cinco juntos, momento en que se les acercó un policía encubierto preguntándoles si vendían los boletos.

"Nosotros les dijimos que no estaban a la venta, que sólo los sacamos para ver la zona en la que nos correspondía, para comprar el boleto que nos faltaba y que fuera de la misma zona, pero la persona hizo una seña y vinieron los policías, nos revisaron la mochila y nos decomisaron los boletos y detuvieron al doctor García", explicó uno de ellos.

Carlos García fue remitido al juzgado cívico itinerante, ubicado a un costado de la explanada del estadio Azteca, hasta donde llegaron también los cuatro especialistas para explicarle a la autoridad que no estaban ejerciendo la reventa, sino que venían a comprar un boleto y solamente checaban la zona que les correspondía para que sus boletos tuvieran la misma ubicación y estuvieran juntos durante el encuentro, explicación que no fue escuchada por la autoridad.

Para sustentar su dicho y tratar de evitar la retención de su colega galeno, los cuatro profesionistas mostraron los boletos de avión de llegada que fue este sábado al mediodía con los del regreso programados para el lunes, evidencias que nisiquiera fueron tomadas en cuenta en sus alegatos, para evitar que García fuera llevado ante el ministerio público.

Deacuerdo con la normatividad vigente en la capital del país, el infractor, en este caso, se hace acreedor a una multa económica que fije el ministerio público y a un arresto de 24 a 36 horas, con lo que los cinco especialistas vieron frustradas sus esperanzas de ver la final.

"Ya ni la amuelan, no es justo que actúen de esa manera, ya les enseñamos hasta los boletos de avión y ni así nos hacen caso, ya nos arruinaron nuestro viaje. Pagamos 600 por cada uno de nuestros boletos y también ya los perdimos, nos los quitaron", coincidieron los especialistas, que ahora se abocarán a tratar de sacar a su compañero del MP.