Pese a las condiciones climáticas y el estar enterados que los boletos para el clásico América-Cruz Azul están agotados, los escasos aficionados que permanecen afuera de las taquillas del estadio Azteca, en busca de una entrada mantienen la fe y la esperanza de poder conseguir aunque sea uno.

Instalados desde la noche del jueves, los primeros seguidores del club América que ocupan los accesos a las taquillas, se mantienen de manera estoica en espera de que abran las ventanillas y poder conseguir el ansiado boleto al precio que sea.

La decena de personas que instalaron su campamento entre las rejas y los tubos de las principales taquillas del estadio, ubicado sobre la calzada de Tlalpan, han aguantado la lluvia y el calor con la fe puesta en que aún pueden conseguir las entradas, para ver el partido de vuelta de la final.

Sin embargo, esa esperanza se convierte en coraje y desilusión cuando ven que pasan las horas y se enteran por diversos medios de que los boletos "volaron" y ya no estarán a la venta, como en un principio se había informado, previo al encuentro de este domingo.

Hombres y mujeres en general han mostrado su desilusión ante este panorama y se dicen resignados a quedar fuera del Coloso de Santa Ursula y verlo por televisión, sin la emoción que provoca disfrutarlo en vivo en directo.

"No puede ser que nosotros, la gente común y decente, no hayamos alcanzado boletos porque apoyamos con todo al equipo y estamos en las buenas y en las malas" dijo molesta Teresa Valdivia, al enterarse de que los boletos estaban agotados.

Mientras tanto, el grupo de jóvenes que está instalado a la entrada a las taquillas desde la misma noche del jueves, aseguró que van a permanecer instalados a las afueras de la ventanilla hasta antes del partido programado para las 20:00 horas, con la firme esperanza de que puedan adquirir sus entradas para ver y festejar, lo que llamaron la "coronación de su equipo".