Advierte FMI a Panamá signos de sobrecalentamiento

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió hoy a Panamá sobre algunos signos de sobrecalentamiento y su elevado déficit.

"Aunque el panorama para el crecimiento es saludable, hay algunos signos de sobrecalentamiento interno y su déficit en cuenta corriente es elevado", señaló el FMI en su evaluación del desempeño económico anual, denominado Capítulo IV.

El organismo elogió el mantenimiento de un desempeño macroeconómico "robusto", apuntalado por el sostenimiento de reformas, una fuerte inversión pública y la demanda privada, pero advirtió sobre riesgos por los cambios en las condiciones económicas y financieras globales.

Dijo que el compromiso de Panamá con un manejo macroeconómico "sólido" será importante para protegerse de los choques internos y externos, así como para respaldar un crecimiento fuerte y sostenido.

Los directores consideraron que la política fiscal podría ser reforzada para controlar las presiones inflacionarias y ofrecer un amortiguador para choques externos, mediante reformas para fortalecer la capacidad de administración del presupuesto y las finanzas publicas.

Recomendó un monitoreo estrecho de posiciones externas, crecimiento del crédito y del apalancamiento y liquidez de los bancos, y avanzar en un programa de liquidez "bien diseñado" para los bancos, a fin de ayudar a absorber cualquier choque.

El FMI indicó que Panamá mantiene un desempeño económico "boyante" con un crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) de 8.5 por ciento, el más alto en Latinoamérica en la última década.

Agregó que luego de sobrepasar el 10 por ciento de crecimiento entre 2011 y 2012, el crecimiento se redujo a 8.4 por ciento en 2013 como reflejo de la actividad de la Zona Libre para el Colón y en el tráfico del Canal.

Apuntó que el crecimiento de la economía panameña permanecerá fuerte a mediano plazo, mientras mantiene su papel en la logística regional y global de movimiento de bienes, capital y personas, y destacó la moderada inflación debido a la desaceleración de los precios de los alimentos y el petróleo.