A dos años de su fallecimiento, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) recordó hoy a la artista surrealista Leonora Carrington Moorhead, ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes.

El mito céltico, el simbolismo alquímico, el gnosticismo, la cábala, la psicología junguiana y el budismo tibetano, son algunos de los temas que llevaron a Carrington a desarrollar un lenguaje artístico para crear sus obras, las cuales hoy en día pueden ser admiradas en la ciudad de México y en el estado de Coahuila.

La artista surrealista nació el 6 de abril de 1917 en Inglaterra. Desde pequeña tuvo contacto con mitos celtas, que posteriormente revivió en sus cuadros y obras de teatro, a los que sumó los mundos mágicos y fantásticos que descubrió en México.

En opinión de la historiadora en arte Mercedes Sierra Kehoe, Carrington logró recreaciones y creaciones que hizo mitológicas, producto de las múltiples facetas en su vida y el mundo que le tocó vivir y que la llevaron a desarrollar una sensibilidad que plasmó en su obra.

Recordó que la pintora visitó México en la primera parte del siglo XX, cuando tenía una relación con André Bretón y, también, con Max Ernst, quien fue su primera pareja.

Además de pintora, Carrington se desempeñó en los campos de la escultura, la literatura y la dramaturgia.

La especialista añadió que el surrealismo en sí mismo fue el eje en la obra de Carrington y muy seguramente, de quien hay facetas todavía desconocidas. Con el tiempo tal vez se encuentren nuevas obras que pudieran tener sus hijos.

Sobre la personalidad de la pintora, a quien calificó como la artista que representó a una de las exponentes con mayor creatividad en el ámbito mundial, mencionó que en su obra "Autorretrato en el albergue del Caballo de Alba" puede ser la obra que más retrate la forma de ser de la autora.

Lamentó que en la actualidad existan pocos investigadores intersados en analizar el legado que dejó Carrington, el último eslabón del surrealismo directamente en México.

Las obras de la artista aún no se ha visto en su totalidad, a dos años de su fallecimiento se han dado a conocer esculturas y escritos inéditos, como el libro "Leche de sueño", que recientemente editó el Fondo de Cultura Económica (FCE) y que incluye los cuentos que leía a sus hijos: Pablo y Gabriel Weisz.

Por otro lado, Gabriel señaló que los cuentos hablan de monstruos y aventuras, y que son para gente que piensa y que quiere imaginar.

"Presentan dos narrativas, una escrita y otra ilustrada, que dialogan una con la otra, pero tienen un diálogo extraño que hay que descubrir", refirió.

Los cuentos que integran la publicación son: "Juan sin cabeza", "El niño Jorge", "Humberto el bonito", "El monstruo de Chihuahua", "El cuento feo del té de manzanilla", "Negro cuento de la mujer blanca", "La gelatina y el zopilote" y "Cuento repugnante de las rosas".

Es de mencionar que la obra de la pintora tiene una gran presencia en la población mexicana, por lo que se continúan montando exposiciones en diversos sitios del país.

Por ejemplo, en la Plaza Mayor de Torreón, Coahuila, se exhibirá, del 29 de mayo al mes de julio, la muestra "Universo Fantástico", integrada por 15 piezas de bronce de gran formato, provenientes de diferentes colecciones.

En la ciudad de México, en la zona de Polanco, se exhibe, hasta el 6 de junio, la muestra "El laberinto de Leonora", conformada por búhos, camaleones, cocodrilos, hechiceros, cabezas de pájaro y otros personajes fantásticos creados por la artista plástica, a quien el poeta Octavio Paz describió como un personaje delirante, maravilloso.

Una más es la exhibición "Leonora Carrington y sus personajes fantásticos", que puede apreciarse en el Centro Nacional de las Artes (Cenart) y que reúne 29 esculturas de bronce y 20 imágenes, todas ellas inéditas.