Dedica CND función de "Giselle" al coreógrafo Guillermo Arriaga

Brillante, uniforme y elegante, así fue anoche el regreso del ballet "Giselle" a la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, en una función en memoria del maestro Guillermo Arriaga (1926-2014), pilar de la danza mexicana, director de la Compañía Nacional de Danza (CND) de 1983 a 1987, quien falleció el 3 de enero de este año.

Bellas doncellas, aldeanos, personajes de la nobleza y súbditos, cobijados por arbustos monumentales en la primera parte, o bien por un paisaje tenebroso, en el segundo acto, engalanaron el escenario del recinto de mármol, acompañados por la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, bajo la batuta de Srba Dinic.

La bailarina Mayuko Nikei fue la encargada de dar vida a la protagonista de la obra, una tierna campesina que traicionada por su amado Albrecht pierde la cordura y después la vida.

En el primer acto se observa a Giselle, una inocente campesina enamorada y correspondida por Albrecht o Duque de Silisi, personificado por Erick Rodríguez, a quien supone un aldeano, pero quien en realidad es un joven noble.

El guardabosques Hilarión, caracterizado por Antón Jorshmanow, es el encargado de revelar la verdadera identidad de Albrecht, quien además está comprometido con Bathilde (Alessandra Morales) una mujer de la realeza, lo que provoca la decepción de Giselle, al punto de perder la razón y morir ante la consternación de los presentes para luego convertirse en una Willi.

Con coreografía de Jean Coralli y Jules Perrot, la primera parte se desarrolla en un ambiente campestre donde predominan los colores pastel y las referencias a árboles y flores de un hermoso bosque.

El segundo acto resulta el más emblemático y conmovedor para el público con la presencia de las Willis que se destacan por sus vestidos blancos, sus coronas de flores y sus gestos de tristeza y pena en medio de un bosque solitario y lúgubre.

El argumento escénico de esta obra está basado en la leyenda germánica de las Willis, que son los espíritus de las jóvenes que mueren vestidas de novia antes de consumar el matrimonio y que deambulan a la luz de la luna de la media noche en pos del hombre que las abandonó.

Lloran su pena y buscan venganza contra el amor que les fue negado en vida.

Este ballet, que simula ser algo similar a la leyenda de "La Llorona", atrapa al espectador, no sólo por sus monumentales y hermosas escenografías, sino por el vestuario y serie de pasos coreográficos que llevan a cabo cerca de 50 talentosos del ballet.

Con una duración de dos horas, las funciones de Giselle se llevarán a cabo los días 20, 22, 25 y 29 de mayo en el recinto situado en el Eje Central y Avenida Juárez, en el centro de esta capital.