Jorge Aviña, ilustrador de revistas como "Lágrimas y risas" y "El libro vaquero", que le han dado reconocimiento a nivel internacional, experimentó una nueva etapa dentro del dibujo al crear el arte del nuevo álbum de Los Estrambóticos, el cual le abrió las puertas para diseñar las portadas a otras agrupaciones.

Cuando la banda mexicana de ska le propuso a Aviña trabajar en el arte de su producción musical, "Lágrimas y risas", no dudó en decir que sí, y comenzó a darle forma a una historieta cuyos protagonistas fueron Arturo "Pino" Ruelas, David "Chadou" Sánchez, Leo Añorve y Adrián Vallarta.

"Fue una fortuna haber hecho este disco con los Estrambóticos, a raíz de eso han venido varias solicitudes de historietas con otras personas, trabajé para una banda y en próximos días se va a concretar otro trabajo con dos agrupaciones más", explicó el ilustrador a Notimex.

Hace 55 años, Jorge Aviña se adentró al mundo de Yolanda Vargas Dulché y le dio vida a aquellos personajes que se hicieran famosos dentro de la historieta de "Lágrimas y risas", además, logró hacer portadas memorables para "El libro vaquero".

Hoy, alejado de aquellas historietas, Aviña se dedica al dibujo en otros contextos y entre sus trabajos más recientes, se encuentra el diseño de la escenografía urbana de la serie de comedia "La Familia P. Luche".

También colaboró con la actriz Consuelo Duval para realizar la escenografía de su obra "Soy lo prohibido" y se dedica al retrato, la caricatura política, el cómic para dependencias institucionales y trabajó para la película "Nezahualcóyotl", de Raymundo Juárez, la cual no tiene fecha de estreno.

"Trabajé en la historieta hasta hace cinco años, después de "El libro vaquero", toda mi vida fue trabajar en la historieta y ahora hago cómics para la Secretaria de Salud o para campañas sociales como la de prevenir la trata de personas", apuntó Aviña.

El trabajo que realizó Aviña por más de medio siglo, ha podido salir de México y formar parte de exposiciones montadas en Barcelona, España; Praga, República Checa, y en el Museo de Arte Moderno en París, Francia.

Al dibujante le gustaría que la historieta volviera a retomar importancia dentro del país, pero subrayó que se requiere de un editor con visión que no deje morir a las empresas responsables de las historietas.

"Hubo una época en que comenzaron con revistas picantes, casi pornográficas y ese producto aburre a la gente, se compra y no se puede llevar a la casa, no lo pueden leer las esposa o los hijos, como se hacía con las historietas antes".

Entre muchos otros de los cambios de la era actual, también se encuentran las aplicaciones para diseño de discos, hasta las hay para que una fotografía, parezca salida de una historieta, pero como todo un romántico, Aviña prefiere el trabajo hecho a mano.

"Estudié cursos para aplicar en la computadora algunos trazos y texturizar el trabajo, pero a la gente le sigue gustando el dibujo a mano alzada, lo veo porque en una página de Internet que tengo, recibo ofertas de trabajo al menos dos veces al día".

En 2011 se inauguró una muestra de portadas y cartones originales del artista en la galería del Foro Shakespeare, ubicado en la colonia Condesa de la Ciudad de México.

"Yo vivo el presente, no me aferro en aquel tiempo, he hecho portadas de historietas y nadie sabía quién las hacía, y en esta época todo me ha forjado de un estilo propio, me sigue gustando dibujar, ver nuevas pinturas, me inquietan mucho".