El kirchnerismo cumple hoy una década en el poder, con la mandataria argentina Cristina Fernández al frente de un proyecto que tiene como principal reto encontrar un heredero político para las elecciones presidenciales de 2015.

El 25 de mayo de 2003, un desconocido gobernador de la provincia de Santa Cruz llamado Néstor Kirchner juró como presidente e inició una profunda transformación social, política y económica en un país devastado por la histórica crisis de 2001.

Kirchner renovó la Corte Suprema de Justicia con jueces prestigiosos, respaldó a los organismos de derechos humanos, impulsó los juicios a los crímenes de la dictadura militar (1976-1983) y renegoció la deuda, incluyendo el pago total al Fondo Monetario Internacional.

La recuperación económica es otro sello kirchnerista, ya que en esta década la pobreza bajó de 54 a 6.0 por ciento y el desempleo de 25 a 7.0 por ciento, gracias a que la economía creció un promedio anual de 9.0 por ciento entre 2003 y 2007.

En 2008, la economía decayó por el impacto de la crisis financiera internacional y descendió a su punto mínimo en 2009, cuando casi rozó la recesión, aunque después se recuperó y cerró el año pasado en 1.9 por ciento.

Pese a los diversos escándalos de corrupción, el kirchnerismo no tuvo problemas para ganar los comicios de 2007, aunque en esa oportunidad con Fernández como candidata, ya que su esposo le cedió el lugar y se negó a buscar una reelección a la que tenía derecho.

La "luna de miel" con los argentinos le duró muy poco, porque en abril de 2008 la presidenta propuso un alza de impuestos agrarios que marcó el inicio de un conflicto con las patronales del sector, en lo que fue la primera gran crisis para el kirchnerismo.

Como el gobierno perdió la batalla, muchos vaticinaron su fin anticipado, pero a los pocos meses la presidenta retomó la iniciativa política y volvió a estatizar, en medio de una polémica nacional, las pensiones y jubilaciones que estaban privatizadas.

El Ejecutivo tomó aire y en marzo de 2009 presentó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, mejor conocida como "Ley de Medios", la que serviría para democratizar el mercado mediático en Argentina dominado por el Grupo Clarín.

La ley fue aprobada, pero Clarín, erigido como el máximo opositor del kirchnerismo, ha logrado mantener su hegemonía mediática gracias a una serie de amparos judiciales, al mismo tiempo que ha protagonizado una pelea permanente contra el gobierno.

Ningún político logró convertirse en estos 10 años en un verdadero rival para los Kirchner, gracias a los cual Néstor era el principal candidato a suceder a su esposa para los comicios de 2011, pero, un año antes, murió de manera sorpresiva por problemas cardiacos.

Su fallecimiento permitió una revaloración de los logros alcanzados durante su gobierno, lo que catapultó la aceptación hacia su viuda, quien terminó ganando las elecciones con un contundente 54 por ciento, por lo que gobernará hasta 2015.

El problema es que ese año, cuando el kirchnerismo cumplirá 12 años en el poder, no tendrá a ninguna figura fuerte para postular, ya que la presidenta tiene prohibida una nueva reelección y no asoma, por ahora, líder alguno para reclamar la herencia política ni los votos.