La embajada de Noruega en Nicaragua fue demandada por Zoilamérica Ortega Murillo, hija adoptiva del presidente nicaragüense Daniel Ortega, que acusó a la legación de "evadir convenios y no honrar sus deudas".

Ortega Murillo también reiteró su acusación en contra del gobierno de Nicaragua.

Explicó que la denuncia responde a la suspensión de un convenio de cooperación entre el Centro de Estudio Internacionales, que ella dirige, y la misión diplomática por supuestas presiones de la cancillería de Nicaragua.

Esa situación reavivó la polémica en la familia del presidente, ya que Zoilamérica reiteró su acusación en contra del mandatario nicaragüense por presunto abuso sexual desde que era una niña.

Ortega Murillo dijo que no quería volver a los tribunales de justicia después de una década "de una infructuosa batalla por sentar en el banquillo de los acusados" a su padrastro.

"Pero el gobierno de Nicaragua me obliga a defender a mi organización de deudas impagables", señaló.

Dijo no comprender a quienes la "persiguen", quienes "tienen todo el poder y no deberían temer a tres personas que van a un juzgado" a interponer una denuncia y son sometidos a "medidas de seguridad excesivas e inexplicables durante mi estadía en los juzgados".