Piden definir estrategia contra alza de productos del campo

Diputados y senadores de todas las fracciones parlamentarias, así como el gobierno federal deben definir una estrategia para enfrentar los graves problemas derivados de las sequías, heladas e inundaciones, que ha provocado el alza de los productos del campo, sostuvo el PRD en la Cámara baja.

Se requiere un trabajo conjunto entre el gobierno federal, el Congreso de la Unión y los campesinos para reactivar a este sector, pues "el problema es gravísimo", advirtió el coordinador de Desarrollo Rural del Partido de la Revolución Democrática (PRD), José Antonio León Mendívil.

Los anuncios de los meteorólogos de la falta de lluvias, "nos deben hacer actuar y planear lo que debemos hacer, porque de lo contrario la situación será sumamente grave", insistió.

El legislador perredista recordó que la administración pasada se negó a publicar en abril de 2012 un decreto para crear un fondo por 15 mil millones de pesos de recursos extraordinarios para enfrentar la sequía.

Consideró que "se debe calificar como un asunto de seguridad nacional y reconocer al sector agropecuario como un sector estratégico para el desarrollo nacional, porque dejar al campo desamparado, no sólo millones de familias saldrían afectadas, sino la seguridad misma del país".

El integrante de la Comisión de Reforma Agraria del Palacio Legislativo de San Lázaro, externo que "las alzas en los últimos días de muchos de los productos agropecuarios, como el tomate verde, la calabaza, el huevo y el pollo, entre muchos, debe ser un acicate para quienes tenemos una responsabilidad.

Por ello, pidió actuar y sentarse a "trabajar para definir qué hacer porque luego podría ser muy tarde" y determinar una estrategia a fin de enfrentar el problema de las pérdidas de las cosechas, la falta de lluvias y las medidas a implementar en caso de importar productos agropecuarios.

El representante perredista dijo que los daños causados por la sequía son graves que a decir de algunas organizaciones campesinas comprenden a "más de 3.2 millones de hectáreas; 1.2 millones de cabezas de ganado perdidas; 4 millones más por despoblamiento de hatos y alrededor de 1.5 millones de productores afectados".

Señaló que hay más de ocho mil localidades sin agua y una población afectada superior a los 12.5 millones de habitantes, particularmente en los estados del norte donde los problemas se han agravado.