Derrotan tribunales a ex presidente Portillo y lo extraditan a EUA

Luego de una espera en prisión de casi tres años y medio, el ex presidente de Guatemala, Alfonso Portillo, considerado en su momento por detractores como "nefasto gobernante populista", fue extraditado hoy a Estados Unidos.

Una Corte de Nueva York consiguió su extradición para juzgarlo por el delito de conspiración para lavar dinero por alrededor de 70 millones de dólares, al utilizar bancos estadunidenses para transferir a cuentas personales recursos públicos guatemaltecos.

A solicitud de Estados Unidos, Portillo, quien gobernó Guatemala de 2000 al 2004, fue detenido con fines de extradición el 26 de enero del 2010 y desde esa fecha estaba en una prisión militar de la capital guatemalteca.

El ex presidente permaneció en prisión durante un juicio por el delito de peculado por 120 millones de quetzales (unos 15 millones de dólares) del presupuesto del Ministerio de Defensa.

El 9 de mayo de 2011, la justicia guatemalteca absolvió del delito de peculado al ex presidente Portillo y a los ex ministros de Defensa, general retirado Eduardo Arévalo Lacs, y de Finanzas Públicas, Manuel Maza Castellanos.

Los dos ex ministros, quienes ejercieron en el mandato presidencial de Portillo, recuperaron entonces su libertad, pero el ex gobernante siguió en prisión en espera del fallo definitivo en el caso de la extradición solicitada por Estados Unidos.

El año pasado el ex presidente Portillo, oriundo del oriental departamento de Zacapa, y sus dos ex ministros recibieron el veredicto favorable en segunda instancia, pero Portillo siguió recluido por el reclamo de la justicia estadunidense.

La ex primera dama Evelyn Morataya, quien se habría divorciado de Portillo por recomendación de los abogados, cuestionó en duros términos al ex presidente Álvaro Colom, quien "comía en nuestra casa (del matrimonio presidencial) y luego lo entregó a Estados Unidos".

Colom, quien gobernó de 2008 a 2012, tenía la facultad del perdón presidencial a favor de Portillo, sin embargo en la fase final de su administración firmó la expulsión, luego que la Corte Suprema de Justicia resolvió conceder la extradición.

"Soy una mujer prudente, pero me duele la injusticia y la traición de quienes se beneficiaron de Portillo ahora lo entreguen. Nunca pedimos a Colom ni al actual gobierno ningún favor, sólo que se cumpliera la ley", indicó.

Consideró que el gobierno es cómplice de una ilegalidad, ya que el ex presidente, quien tiene 61 años de edad, está enfermo y aún así decidieron "sacarlo a toda prisa del hospital" para subirlo a un avión.

En las afueras de la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG), una base militar en el sur de la capital, algunos de los simpatizantes de Portillo derramaron lágrimas al observar el despegue de la avioneta que lo trasladó a Estados Unidos.

El médico personal del político, Anibal Rodas, dijo a periodistas que sacar a su paciente del Hospital Militar para trasladarlo a la FAG y enviarlo vía aérea al extranjero fue una "completa irresponsabilidad".

Explicó que Portillo, quien perdió varios kilos de peso en las últimas semanas, era atendido de un derrame en el pulmón derecho que se le infectó y que la semana pasada fue evaluado por una arritmia cardiaca, que puede derivar en un paro cardiaco y ocasionar la muerte en forma instantánea.

El 26 de agosto de 2011, la Corte de Constitucionalidad declaró por unanimidad improcedente la apelación interpuesta por la defensa del ex gobernante para evitar la extradición solicitada por un juzgado de Nueva York.

Los abogados del ex mandatario guatemalteco presentaron en esa oportunidad un amparo para evitar la extradición a Estados Unidos, acordada en una primera instancia por la Corte Suprema de Justicia.

Portillo, quien protagonizó el primer juicio por corrupción contra un ex presidente de Guatemala, fue extraditado de México el 8 de octubre de 2008 para ser procesado por el delito de peculado, por el que fue absuelto, pero no pudo librar la extradición pedida por Estados Unidos.

El político, quien estudió en México, llegó al poder el 14 de enero de 2000 de la mano del ex gobernante de facto (1982-1983), general retirado Efraín Ríos Montt, juzgado por genocidio y que esta semana pasada logró que se suspendiera una sentencia de 80 años de prisión.

En su mandato, sostenido por el partido político del ex dictador Ríos Montt, Portillo tuvo enfrentamientos con la cúpula del poderoso sector empresarial y con la oposición política que lo consideró cabeza de un "nefasto" régimen populista.