Fue José María Vargas Vila un escritor e intelectual polémico

El escritor y diplomático José María Vargas Vila, a quien se recuerda mañana al cumplirse 80 años de su muerte, fue un hombre de letras e intelectual cuyas obras y puntos de vista causaron mucha polémica en su época.

Nacido el 23 de julio de 1860 en Bogotá, Vargas Vila fue un oponente de la iglesia y del gobierno, y en gran parte su éxito literario se debió a sus novelas de tipo erótico, que en su época escandalizaron a los lectores.

Hijo del general José María Vargas Vila y de Elvira Bonilla, quedó huérfano de padre a los cinco años, y debido a su situación económica no pudo tener acceso a la educación después de secundaria.

De acuerdo con su biografía publicada en el portal "banrepcultural.org", desde temprana edad empezó a participar en luchas políticas como periodista y orador y a los 16 años ingresó a las tropas del general Santos Acosta.

Además de ser maestro en poblaciones cercanas a Bogotá, fue secretario del general radical Daniel Hernández, durante el alzamiento que dirigió contra el presidente Rafael Núñez.

Debido a su desacuerdo con la iglesia y el gobierno, acumuló enemigos, entre ellos el cura Tomás Escobar, quien lo corrió de la escuela donde se desempeñaba como maestro, y el propio Rafael Núñez.

Sus enfrentamientos con los máximos poderes lo sometieron a juicio, fue excomulgado y acusado de ladrón, pues se rumoró que había escapado con dinero de su batallón. También fue señalado de travestismo, ya que se decía que en las noches salía vestido de mujer.

En 1886 se refugió en Venezuela, donde fundó el periódico "Los refractarios" y término sus primeras novelas, de acuerdo con el portal "modernismo98y14.com".

Una de sus novelas más reconocidas es "Las providencias", en la que expresa su repudio hacia todos los caudillos sudamericanos. También fundó la revista literaria "Némesis" y fue amigo de los poetas modernistas Rubén Darío, de Nicaragua, y José Martí, de Cuba.

En 1898 ejerció como ministro plenipotenciario de la República del Ecuador en Roma, después viajó a España en representación de Nicaragua y acabó por establecerse en Barcelona.

Padeció de una enfermedad extraña que afecto su vista hasta dejarlo completamente ciego, para finalmente morir el 25 de mayo de 1933, hace 80 años.

Entre sus obras destacan, "Aura o las violetas", "Flor de fango" e "Ibis, lirio rojo", y entre sus ensayos sobresalen "Los parias", "Los divinos y los humanos", "Los Césares de la decadencia" y "Ante los bárbaros", por citar algunos.