"Graniceros" celebran ritual para la temporada de lluvias

- El agua es el factor fundamental en las comunidades nahuas de la Sierra de Texcoco, por eso, el sábado pasado realizaron el ritual prehispánico de pedir a los "ahuaques" que traigan la temporada de lluvias.

Así lo ha establecido el etnólogo David Lorente y Fernández, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien indagó en los sistemas de etnometereología nahua y sus rituales, personificados en la figura de "los graniceros".

"Se trata de personas que controlan el tiempo atmosférico, conocidas con el nombre de "graniceros", son los intermediarios entre los pobladores de la comunidad y los seres que traen la lluvia, son personajes que no son visibles, viven ocultos y por lo mismo, no es fácil acceder a ellos", explicó en un comunicado.

Detalló que el rito se realiza donde se unen los pueblos de San Juan Totolapan, San Jerónimo Amanalco, Santa María Tecuanulco, entre otros, se encuentra el Monte Tláloc -con cuatro mil 120 metros de altitud- que alberga las ruinas de un santuario prehispánico.

Para los nahuas, las fechas principales en su calendario son el 3 de mayo, día en que realizan el rito, y el 1 de noviembre en el que se cierra el ciclo de lluvias.

El investigador expuso que para los "ahuaques", el granizo que arrojan a la tierra son semillas, ellos se alimentan de las mismas, pero cuando empiezan a faltarles es cuando las tiran para poder hacerse de más.

Otro ejemplo de cómo los "graniceros" de Texcoco aprecian los fenómenos atmosféricos sucede con los rayos que, según ellos, son una especie de látigo que los "ahuaques" lanzan contra lo que se quieren llevar.

Con el granizo se llevan el aroma de las semillas, mientras que con el relámpago se llevan el principio espiritual de un objeto: una casa, un árbol, un coche, pues para los nahuas todo está vivo, incluso las piedra tienen alma.

"Los ahuaques, que en algún momento fueron seres humanos, viven en un mundo muy parecido al de las personas, eso ocurría en la época prehispánica", indicó.

"Este sistema de creencias les permite a las personas de esas comunidades entender el porqué de las cosas, por qué el rayo cae en un sitio y no en otro", añadió el autor del libro "La razzia cósmica: una concepción nahua sobre el clima. Deidades del agua y graniceros en la Sierra de Texcoco", publicado en 2011.

David Lorente y Fernández agregó que los "graniceros" están conscientes del cambio climático, ya que han percibido una alteración meteorológica muy fuerte durante las últimas cuatro o cinco décadas.