Comparten reventa y taquerías negociazo de la final Cruz Azul-América

El negocio del partido de ida del Torneo Clausura 2013 entre Cruz Azul y América no fue solo para la reventa, sino también para los restaurantes y pequeños comercios alrededor del Estadio Azul, que tenían años de vivir una sequía por el mal paso de la "Máquina", que este jueves se ha reivindicado con ellos.

Para empezar, no sólo se aumentaron en más de 600 por ciento algunas entradas, sino que conocidos restaurantes y taquerías tuvieron que preparar el doble de lo acostumbrado, para poder cumplir con la demanda de la afición.

Un ejemplo claro de eso fue lo que sucedió en una taquería que acostumbra albergar a mucha gente, sin embargo, este día el número fue mayor, al grado que tuvieron que poner "un cadenero".

El flamante encargado de la puerta de los tacos se encargó de darle el paso o negarle el mismo a los aficionados que querían disfrutar el partido en compañía de una tortilla, con su respectiva carne y salsa.

Asimismo, los puestos de dulces colocados alrededor del inmueble de la colonia Noche Buena le sacaron el máximo jugo, el último de esta temporada, no sólo al ofrecer golosinas, cigarros y otras tantos "chuchulucos", sino también al ofrecer cuidar cinturones, mochilas y otros objetos no permitidos para ingresar al estadio.

De esa misma forma, los puestos de comida colocados en la zona no se daban abasto al freír la longaniza, el suadero y, para los más sanos, asar el pollo, para aquellas personas que no pudieron pasar a comer a casa y llegar con fuerzas para animar a su equipo.

Los que también sacaron para las próximas vacaciones, aunque sea para ir a mojarse los pies a Oaxtepec, fueron aquellos que se encargaron de ofrecer lugares en la calle para estacionar coches.

Las cuotas iban de los 100 a los 200 pesos, dependiendo de la cercanía con el Azul y, como buena "mafia", exigían el pago inmediato, argumentando que si no después se iban a ir y no recibirían remuneración.