Impulsa la ENAH estudios sobre la relación indígenas-naturaleza

Para las comunidades indígenas, la naturaleza es un ente vinculado estrechamente con su identidad, cosmovisión y forma de vida, por ello la pérdida de un ecosistema pone en riesgo la pervivencia de una cultura, y viceversa, aseguró el profesor e investigador Milton Gabriel Hernández García.

Fiel impulsor del Proyecto de Investigación Formativa (PIF) en Etnoecología -propuesta académica que en 2010 comenzó a impartirse en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Hernández García señaló que el análisis de la relación sociedad-cultura-naturaleza, desde la perspectiva antropológica, es un campo incipiente en México.

"Son pocos los antropólogos en el país que investigan y hacen trabajo de campo en torno a esta disciplina, entre ellos Eckart Boege, del Centro INAH Veracruz, y Luisa Pare y Elena Lazos, especialistas de la UNAM.

"Incluso, los grandes autores no son antropólogos, Víctor Manuel Toledo, considerado uno de los pioneros de la Etnoecología en México, es biólogo, sin embargo, sus contribuciones son muy valiosas ya que retoma principios de las ciencias sociales", comentó el especialista en Desarrollo Rural por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Sobre las investigaciones del PIF, destacó la de los pescadores de Sonora; "me surgió la inquietud de estudiarlos desde la antropología, ya que su vida obedece a una interesante lógica vinculada con el mar. Su imaginario, simbología y organización social responden al entorno marítimo", refirió.

Hernández García compartió que en octubre de 2012, con auspicio de instituciones académicas y gubernamentales, como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Universidad de Sonora, se realizó el Diagnóstico-socioambiental de la Bahía del Tóbari y la Isla Huivulai

Durante la primera fase del proyecto se trabajó en tres comunidades de mayos (Paredón Colorado, Paredoncito y Aceitunitas) y dos de seris (Punta Chueca y El Desemboque), donde también participaron 20 alumnos del PIF.

El objetivo, dijo el etnólogo, fue conocer cómo estas poblaciones conciben el deterioro ambiental y las alternativas que emprenden frente a ello.

La segunda fase tuvo como propósito investigar las causas y consecuencias de la conflictividad socio-ambiental, y buscar alternativas de solución a través de mesas de trabajo e identificar propuestas mediante un registro etnográfico.

Es de mencionar que el PIF, impulsado por el etnólogo Hernández García, forma parte de la Red Temática "Etnoecología y Patrimonio Biocultural", del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, integrada por más de 60 instituciones mexicanas.

Gabriel Hernández inició su trayectoria en el INAH, en el Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el Nuevo Milenio, dirigido por la Coordinación Nacional de Antropología, en el que realizó investigación antropológica sobre chamanismo en el Valle del Mezquital, de 2008 a 2011.

Después, participó en la línea de estudio sobre etnografía del patrimonio biocultural de los pueblos indígenas, coordinada por el Eckart Boege, donde se analizó la relación entre la naturaleza y la cultura, y cómo para las etnias la conservación de sus recursos naturales es una práctica histórica.