Busca gobierno de Guatemala corregir finanzas públicas

Autoridades guatemaltecas estudian las medidas que adoptarán para corregir la mala situación de las finanzas públicas, luego de que se incumplió la meta de recaudación fiscal en los primeros meses del año.

El gobierno del presidente Otto Pérez Molina logró al inicio de su gestión una reforma fiscal en 2012 que, sin embargo, no ha rendido los frutos esperados.

Las autoridades estiman que uno de los principales obstáculos para que la política fiscal camine es la serie de acciones legales interpuesta por el sector empresarial que se siente afectado por parte de las nuevas disposiciones tributarias.

Datos oficiales establecen que durante el primer trimestre del año la recaudación fiscal aumentó en 2.1 por ciento, respecto del mismo período de 2013.

El crecimiento representa un ingreso de 11 mil 925 millones de quetzales (mil 491 millones de dólares), unos 616 millones de quetzales (77 millones de dólares) menos de la meta fijada para el pasado trimestre.

La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) informó que intentará "recuperar" unos 250 millones de quetzales (32 millones de dólares) con acciones como aumento de las fiscalizaciones y controles de exenciones.

La ministra de Finanzas Públicas, María Castro, dijo que la SAT también se concentrará en las aduanas, con el fin de reducir la defraudación y el contrabando y propiciar una mayor recaudación.

Destacó que para reducir los efectos por la falta de recursos, se renegociará el pago del servicio de la deuda externa, se reforzarán las medidas de austeridad en el gobierno y se postergarán los pactos colectivos con empleados públicos, entre otras acciones.

El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), con sede en Guatemala, en un foro internacional realizado durante la semana, instó a los gobiernos de la región a esforzarse por lograr pactos fiscales "exitosos".

Puntualizó que un pacto fiscal que funcione, y la gestión gubernamental adecuada, generará mayores recursos para combatir la pobreza y la desigualdad, fortalecer las instituciones y mejorar el sistema democrático.

Según datos del Icefi, Centroamérica tienen una población de unos 45 millones de habitantes, de los que alrededor del 59 por ciento (26.5 millones de personas) padece pobreza y 15 por ciento vive en la indigencia.