Isaac Hernández, un orgullo mexicano que deslumbra a su paso

Catalogado por la crítica internacional como el más destacado intérprete del ballet en su rango de edad, el mexicano Isaac Hernández (1990) aseguró que gracias al ballet encontró un refugio y la paz de su vida cotidiana.

Miembro de una numerosa familia de 10 hijos, el Primer Bailarín del Ballet Nacional de Holanda charló con Notimex sobre su pasión por el baile, sus inicios, su trayectoria, sus éxitos y cómo fue que gracias al ballet encontró la solución a sus problemas cotidianos.

Afirmó que ser bailarín se lo debe a su padre, Héctor Hernández Valle, quien desde pequeño le daba clases a él y a sus hermanos en su casa de Guadalajara.

"Fue algo que ocurrió, no creo que algún bailarín o artista se dé cuenta de un día para otro respecto a qué es lo que quiere. Es un proceso y en mi caso comenzó por mi padre quien me dio las primeras clases de ballet y me involucró en esta disciplina".

Era, dijo, como ir al karate o hacer ejercicio y le llamó mucho la atención la mecánica de la técnica, la complejidad, los pasos, los giros, "él era maestro, me daba clases en la casa, en el patio donde tendíamos la ropa, ponía una tablas de triplay y nos daba clase a todos mis hermanos", dijo.

Según el virtuoso ejecutante, las constantes clases de su primogénito lo llevaron a descubrir que eso era lo que deseaba ser en la vida, a pesar de que dijo desconocer que eso era ballet.

"Me llamó la atención porque tenía facilidades físicas y podía hacer las cosas que mi padre me pedía, yo no sabía que era un baile, sino que yo lo hacía más como una mecánica.

"Pasaron los años y cuando comprendí de lo que se trataba el ballet, despertó en mi un interés que iba más allá de la física, que es el conectar con esta sensibilidad que si no es por medio del arte, no la conoces", señaló.

De hecho, dijo, gracias al ballet encontró el "refugio para la vida cotidiana, y eso me llevó no sólo a descubrirlo y estar metido más horas en el salón, sino también a probar suerte en Estados Unidos".

En el 2001, Isaac ganó una beca de un año para estudiar en el Instituto Superior de Arte de Bourdeaux, Francia, que no utilizó por diferencias técnicas. Pero ese mismo año también ganó una beca de participación en el Summer Intensive Course 2002, del "American Ballet Theatre" en Nueva York, beca que se renueva cada año hasta la fecha.

Al triunfar, obtuvo una beca para "The Rock School for Dance Education", a partir de septiembre del 2003 en la ciudad de Filadelfia, Pensilvania.

En el 2003, después del Youth America Grand Prix, fue la primera ocasión en los cinco años de historia del concurso, que todos los ofertantes de becas de especialización se interesaron por un mismo competidor, en este caso: Isaac.

Le ofrecieron ocho becas para continuar sus estudios en ocho de las mejores Escuelas de Ballet del mundo.

Hernández también becario de Conaculta México, confesó que tras haber llegado al vecino país del norte, su carrera comenzó a dar un giro de 360 grados; tenía apenas 13 años, algo que pocos bailarines logran.

"Estuve en el The Rock School for Dance Education en Filadelfia, donde me ofrecieron acceso a diferentes maestros, venían bailarines que eran principales en el American Ballet y me daban clases, y quienes a su vez, despertaron en mí el gusto por el baile y que el ballet iba más allá de la conciencia, de los pasos ejecutados, de las coreografías", refirió.

A los 14 años, Hernández fue invitado a compartir el escenario, en una gira por la República Mexicana de "Los gigantes de la Danza", con figuras de talla mundial como Julie Kent, José Manuel Carreño, Carlos Acosta, Tamara Rojo, Herman Cornejo, entre otros.

Luego de concluir sus estudios a los 17 años, en Filadelfia, lo invitaron a observar al "American Ballet Theatre" en Nueva York donde estuvo un año, pero el estrés y ritmo de la llamada Gran Manzana lo acabó.

"No puede, el ritmo era estresante, cansado, nunca bailé como yo sabía que podía porque la rutina diaria me desgastaba tanto físicamente que no aguanté con tanto peso", dijo.

Tras entender que necesitaba un cambio, reveló que su carrera tomó otro vuelco, luego de que el San Francisco Ballet lo contactó.

"Me pusieron boleto de avión y fui a ver una clase y me encantó. La ciudad, el ambiente y ahí comencé. Creyeron en mí, me ofrecieron contrato y sin pensarlo dos veces firmé", indicó.

Los éxitos, halagos y el reconocimientos vendrían con esta compañía, a la que, dijo, le debe parte de su carrera.

"Ahí, debuté con una obra de Tchaikovsky, con Tina Le Blanc, quien había bailado 18 años en la compañía como principal y se retiraba el año en que llegué a la compañía.

"Su compañero en aquella ocasión se lastimó y me pidió si bailaba su última obra. Con la inconsciencia de la juventud acepté, fue un gran éxito y todos los periódicos escribieron sobre el joven mexicano que acababa de llegar a la compañía y querían ver más", detalló.

Pero como todo joven inquieto y venturoso, deseó probar nuevos aires y fue como decidió dejar el San Francisco Ballet para trasladarse a Europa a probar suerte con otras compañías.

"Fui a conocer el ballet que se hace por allá y cómo es que funcionaba una compañía; el viaje me llevó a ver diferentes compañías y me pareció que la de Holanda sería una transición propicia porque compartían algo del repertorio con San Francisco Ballet, aunque tenían más obras clásicas de las que yo estaba interesado en bailar, sobre todo a mi edad", señaló.

Desde entonces y a la fecha, Hernández, forma parte de una de las compañías de ballet del orbe, convirtiéndose en el Primer Bailarín del Ballet Nacional de Holanda.

A cinco meses del nombramiento, Isaac acaba de estar en la capital mexicana para anunciar la realización de la Gala Despertares, el 9 de agosto en el Auditorio Nacional, donde participarán 11 compañías, incluyendo el Nederlands Dans Theater que presentará tres estrenos mundiales, uno de los cuales contempla al tenor David Lomelí.

El tapatío abrirá el programa con el Pas de deux de "Romeo y Julieta", la versión del coreógrafo Rudi Van Dantzing creada para Rudolf Nureyev.

"Hans van Manen, autor de 153 ballets, a sus 81 años creó para mí 'Dances with harp' y es la primera vez que una obra suya se presentará en México", adelantó en su visita.