Retrasos en leyes secundarias ponen en desventaja a México

México se puso muy de moda antes de que llegara a los hechos, pues retrasos como la aprobación de la reglamentación secundaria de las reformas estructurales pueden ser aprovechados por países como Brasil para ganar terreno nuevamente sobre el país, advirtió BBVA.

El consejero delegado de BBVA, Ángel Cano, refirió que desde finales del año pasado se tenía una estimación de crecimiento de la economía de México de 3.4 por ciento, considerándose la instrumentación de la inversión pública que quedó en el tintero en 2013.

Así como el desarrollo de las reformas que se aprobaron en 2013, que son las regulaciones secundarias, lo que se estimaba tener listo en los primeros meses del año, pero que se compensaría con una mayor inversión pública para crecer más rápido, pero no ha sido así.

Una prueba de ello, comenta, ha sido el primer trimestre de este año, donde el crecimiento ha sido inferior a lo previsto.

En su opinión, "el mercado había puesto a México demasiado de moda antes de que llegaran los hechos, y los hechos aún no están llegando a la misma velocidad en el país de lo que se esperaba, pero el que no vaya a la velocidad y que este mal, hay una gran diferencia".

De ahí que, considera, uno de los principales retos es que las reformas estructurales se desarrollen más rápido para que impulsen al país.

"México no se puede dormir en sus laureles o relajarse ya que otro país se puede poner las pilas", como Brasil, añadió.

El vicepresidente del Grupo Financiero BBVA Bancomer, Vicente Rodero Rodero, no descartó a su vez que el área de análisis de esta institución pudiera hacer una corrección a la baja a su estimado del Producto Interno Bruto (PIB) de este año.

La tasa de 3.4 por ciento se consideraba justo con la reactivación del gasto público y la implementación de las reformas estructurales.

Sin embargo, lo que está pasando en esta primera parte del año es que el crecimiento del gasto público está retrasándose en cuanto a efectos en el bolsillo de los mexicanos, que el invierno estadounidense fue más duro a lo esperado y que las regulaciones secundarias están retrasándose por problemas políticos.

Así, subrayó, no es que están cambiando las expectativas sobre México, solo que está registrándose un retraso al respecto.

Por su parte, el economista en jefe de Grupo Financiero Santander, Rodrigo Brand de Lara, refirió que los riesgos que se ven para el estimado de 3.0 por ciento, que este banco tiene del PIB para México este 2014, es que no haya un desempeño más favorable de la economía de Estados Unidos, que hoy es el sustento o motor de crecimiento de la actividad de México.

El otro riesgo, dijo, "es de ilusión", es decir, que toda la agenda de proyectos e incremento de gasto público tarde en materializarse, lo que dificultará la entrada de la recuperación doméstica en el segundo semestre.