Asesinan en Texas a reconocido abogado de narcos mexicanos

Autoridades en Texas informaron hoy sospechar que un equipo de sicarios de un cártel mexicano asesinó aquí la noche del miércoles al abogado mexicano Juan Guerrero Chapa, defensor de narcotraficantes del autodenominado cártel del Golfo.

Guerrero Chapa, de 43 años de edad, fue acribillado alrededor de las 18:47 horas de este miércoles (00:47 GMT del jueves) de varios balazos en el tórax, tras subir a su automóvil en el estacionamiento de un centro comercial de Southlake, suburbio del noreste de Dallas.

El abogado mexicano fue conducido de emergencia al Centro Médico Regional Baylor, en el suburbio de Grape vine, donde falleció poco después de ingresar.

Guerrero Chapa defendió durante varios años a integrantes del cártel del Golfo, incluyendo a su exlíder, Osiel Cárdenas Guillén, quien cumple una sentencia de 25 años de cárcel en una prisión federal estadunidense.

El jefe de la policía de Southlake, Steve Mylett, informó este jueves en conferencia de prensa que sus investigadores sospechan que el homicidio está relacionado con un cártel del narcotráfico en México, aunque no especificó el nombre de la organización criminal.

"Obviamente, la naturaleza de este homicidio, la forma en que fue realizado, todo indica y digo indica, que fue obra de una organización que está entrenada para este tipo de actividad", apuntó.

"Cuando uno está tratando con individuos que operan a tal nivel de profesionalismo, cierta precaución me obliga a tender a pensar que se trata de un acto de la delincuencia organizada", sostuvo el jefe de policía.

Mylett precisó que Guerrero Chapa había llegado al centro comercial 45 minutos antes para realizar compras con su esposa.

La pareja salió del lugar y Guerrero Chapa ocupaba ya su asiento y esperaba a que su esposa colocara en la cajuela del automóvil las bolsas con los artículos adquiridos, cuando ocurrió el atentado.

Testigos informaron a la policía que una camioneta blanca tipo "SUV" se detuvo a un lado del vehículo de Guerrero Chapa y un hombre que ocupaba el asiento del pasajero, bajo del mismo, cubriéndose el rostro con una tela para realizar múltiples disparos contra el abogado.

El homicida fue descrito como un hombre de origen hispano de aproximadamente 1.65 metros de estatura. El individuo bajo de un automóvil con placas de Texas. Los investigadores encontraron nueve casquillos de bala en el lugar.

Mylett informó que Guerrero Chapa tenía dos años de residir en Southlake, un suburbio ubicado en el condado de Tarrant, al noroeste de Dallas.

El jefe de policía identificó a Guerrero Chapa como abogado y propietario de un rancho en el estado mexicano de Nuevo León.

Mylett dijo que en la investigación, el Departamento de Policía de Southlake está siendo auxiliado por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Seguridad Pública de Texas.

"Hay una gran cantidad de información que se está distribuyendo", dijo Mylett. "No estoy en condiciones de hacer ninguna declaración oficial sobre eso todavía", puntualizó.

Una búsqueda en internet de "Juan Guerrero Chapa" arroja múltiples resultados, incluyendo varios artículos periodísticos en los que se le identifica como el abogado de miembros de alto nivel del cártel del Golfo.

En uno de los artículos periodísticos se informa que en 2002, Guerrero Chapa representó a Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del cártel del Golfo.

La información también liga a Guerrero Chapa como abogado defensor de miembros del cártel de Los Zetas, antes de su sangrienta división del cártel del Golfo en 2010.

Mylett dijo que su departamento sigue trabajando con el FBI para confirmar los reportes periodísticos mexicanos. El jefe de policía indicó que no se tenían indicios de que Guerrero Chapa viviera en la clandestinidad.

Guerrero Chapa era padre de tres hijos adolescentes, pero Mylett no informó si los jóvenes asistían a la escuela en Southlake o residían en esta ciudad.

Southlake es considerado uno de los suburbios más seguros del área metropolitana de Dallas y Fort Worth. El homicidio de Guerrero Chapa es el primero que ocurre en esa comunidad desde 1995.

"Esto sucedió en Southlake, pero podría haber sucedido en cualquier comunidad en cualquier lugar en Texas o en cualquier otro lugar", dijo el jefe de policía.

"Southlake sigue siendo una comunidad muy segura, disfrutamos de una tasa de criminalidad muy baja, esto no fue un acto al azar, donde un miembro del cártel entró en nuestra comunidad y disparó al azar a las personas, por lo que seguirá siendo una comunidad segura", enfatizó.