Ofrece OFUNAM divertido viaje al mágico mundo de Cri-Cri

La magia de la infancia se apoderó la víspera de la Sala Nezahualcóyotl, donde la Orquesta Filarmónica de la UNAM ofreció un colorido viaje por el fantástico mundo de Francisco Gabilondo Soler Cri-Cri, para deleite de cientos de niños y no tan niños que gozaron de las letras del llamado "grillito cantor".

La velada, llena de sonoridades y ritmos, destacó además por los estrenos mundiales de las piezas "Perro de cuerda" y "La jota de los pastores", que la agrupación ejecutó con solvencia bajo la dirección del huésped Iván López Reynoso.

En esta ocasión, la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM) estuvo arropada por actores, bailarines, y niños y jóvenes cantores de la Escuela Nacional de Música, que conformaron una grata combinación que será replicada este mediodía para deleite de los infantes.

El programa sobresalió por la combinación de temas clásicos del repertorio de Cri-Cri con temas menos conocidos y hasta con los estrenos de piezas que juntas ofrecieron un amplio panorama de la riqueza del acervo musical de este compositor infantil, oriundo de Orizaba, Veracruz, donde nació el 6 de octubre de 1907, y murió el 14 de diciembre de 1990.

"El tema de Cri-Cri", "La orquesta de animales" y "Bombón I" abrieron la tanda de temas mágicamente recreados por los bailarines Indra Alzati, Daniela Fernández y Martín Moral, quienes fueron apoyados por los actores Marco Vinicio Estrello y Tehutly López, de producciones "Érase una vez...".

En las voces de un nutrido y entusiasta grupo de niños y jóvenes cantores, dirigidos por Patricia Morales, que con playeras de diversos colores iluminaron el escenario con su frescura y buena entonación.

Vino entonces el estreno de "El perro de cuerda" y tras la ejecución magistral de la OFUNAM se dejaron escuchar las notas de "El burrito", "Teté", "Llueve", "Saltarina en sol bemol", "Solfeo de los patos" "El chivo ciclista", "Trineos", "Fiesta de los zapatos" y "La jota de la j".

Aplausos, chiflidos y muchas sonrisas se observaban entre el público complacido con el desempeño de todos en el escenario, incluso en los temas que resultaban prácticamente desconocidos para los pequeños, que comenzaban a desfilar al baño, aprovechando el estreno de "La jota de los pastores".

Los ánimos subieron de nuevo cuando apareció en escena el "Negrito bailarín", y el "Ratón vaquero" sacó su pistola para bailar alegremente al ritmo de polka sobre el escenario, donde el actor Hugo de Niz dio vida al emblemático y talentoso, tímido e introvertido "grillo cantor".

"La marcha de las canicas" y una lluvia de grandes pelotas que recorrían de un lado al otro las primeras filas de la sala, parecían dar broche de oro a la alegre velada, pero aún cerraría el "Tema de Cri-Cri", propiciando una lluvia interminable de aplausos.

Todo el elenco al centro del escenario intentó despedirse pero ante la euforia de los presentes se reagruparon para volver a cantar "La orquesta de animales", en un desfile alegre y festivo de caballos, cebras y jirafas, al que esta vez se sumó una caperucita roja, un gato félix y el mismísimo ratón vaquero.

La gente no dejaba de aplaudir pero las luces del recinto se encendieron y tuvo que comenzar la retirada, luego de una festiva jornada en la que se agasajó a los menores como parte del programa "El Niño y la Música", que organiza por la Dirección General de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Afuera, la lluvia caía gustosa sobre el Centro Cultural Universitario, en el sur de la ciudad, haciendo que una turba multicolor se desperdigara a toda prisa con rumbo a los estacionamientos del recinto.