González, Rubio y "Roca" Zamora soñaron de niños ser campeones

Todos los niños tienen un sueño y no hay mejor forma de festejar este 30 de abril que conociendo a nuestros campeones en una retrospectiva de su infancia, donde los sueños eran, más bien, parte de un juego en el que algunos de ellos ya anhelaban el campeonato.

Algunos de los ahora campeones compartieron sus vivencias para enriquecer las entrevistas dedicadas a todos esos niños que quieren ser como ellos, convertir sus sueños en realidad y llegar a lo más alto en la actividad que desarrollen.

El doble campeón mundial Jhonny González siempre ha tenido en la sangre el boxeo y desde su niñez mostraba aptitud para el deporte, por lo que quería ser clavadista o jugador de su equipo favorito: el América.

El campeón mundial de peso medio, el coahuilense Marco Antonio "Veneno" Rubio siempre quiso ser militar, al igual que su padre, además llegó a ser cinta verde en karate, siempre aficionado a los deportes de contacto y el futbol.

Mariana "Barbie" Juárez siempre tuvo el deporte como parte fundamental de su formación y no es de extrañar que quisiera seguir los pasos de su padre, quien es entrenador de futbol, y calzarse los tachones antes de conocer el boxeo.

El prospecto Adrián "Diamante" Estrella siempre fue un niño inquieto que se inclinó desde muy temprana edad por la práctica deportiva, pues entre sus aficiones se encontraban el futbol americano, tenis, el beisbol y el futbol.

La doble campeona mundial Ibeth "Roca" Zamora siempre se destacó por sus buenas calificaciones, pero cuando, por medio de su tío, conoció el boxeo no tuvo otra cosa en mente que demostrar de lo que son capaces las mujeres.

El ex campeón mundial Hugo "Cuatito" Ruiz, de sangre boxística, siempre quiso destacar en el mundo del pugilismo, pero también se caracterizaba por sus excelentes calificaciones.

Yessica "Kika" Chávez siempre tuvo el ejemplo de su padre, y siempre supo que quería emular sus pasos y superar lo conseguido por su progenitor, además de querer ser conductora de televisión.

La campeona mundial Irma "Torbellino" García de pequeña soñaba con ser profesora, aunque de a poco fue entrando en los deportes de contacto, pues nunca le gustaron las injusticias y siempre defendía de los abusos a quien podía.

El dos veces campeón mundial Hugo "Increíble" Cázares de pequeño jugaba a ser doctor y policía, pero siempre fue un deportista destacado y se inclinó por el boxeo, también es egresado de Educación Física.

El siempre inquieto y sonriente tapatío Juan José "Goofy" Montes siempre mostró cualidades para el deporte, y soñaba con ser el goleador del equipo de sus amores, los "Zorros" del Atlas.

El mochiteco Mahonri "Russito" Montes desde muy niño sabía que quería ser campeón mundial de boxeo, pues vio pelear a su padre y siempre quiso emular sus pasos, y continúa en camino de conseguirlo.

Otro que desde pequeño tenía la inquietud de llegar a grandes alturas con sus puños es el mazatleco Pedro Guevara, quien también quería ser beisbolista y además consiguió otro de sus sueños tras titularse como abogado.

La siempre sonriente Arely "Ametralladora" Muciño soñaba con ser actriz de teatro, organizaba sus propios montajes para el público que conformaban sus hermanas, además quería una carrera universitaria que ya casi termina.

El prometedor Rey Vargas nació prácticamente con los guantes puestos; su padre le inculcó desde niño el gusto y afición por el boxeo y aunque a Rey siempre le gustaron los autos y las motos, encontró en el pugilismo su verdadera vocación.

El olímpico tamaulipeco Arturo "Rey" Santos desde niño tenía afición por los caballos y los camiones, pero siempre tuvo la inquietud de practicar karate, tae kwon do o boxeo; al final, parece que hizo la mejor elección.

El campeón mundial Plata sinaloense Edgar Puerta desde muy pequeño soñó con poseer el cinto verde y oro del CMB, tal y como se lo prometió a su padre, quien lo aficionó al boxeo desde que era un niño.

Éste es un pequeño homenaje a nuestros campeones en el día del niño y ojalá sirva para inspirar a los pequeñines a que se lancen con todo en busca de un sueño, pues nada es imposible.