En mediano plazo bajarán precios de energéticos

El gobierno federal informó que la reforma energética permitirá reducir los precios del gas natural y la electricidad en el mediano plazo, y busca evitar que se repita una crisis como la de 1982.

En la presentación de la legislación secundaria en materia energética, el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, dio a conocer que a fin de cumplir el compromiso contraído, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó dar respuesta a las 10 preguntas hechas por el cineasta Alfonso Cuarón a través de diversos medios de comunicación.

Informó que estas respuestas podrán ser consultadas a partir de esta tarde en la página en Internet reformaenergética.gob.mx, en la cual además se podrá encontrar el texto íntegro de cada una de las iniciativas de la legislación secundaria en materia energética.

El secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, leyó la respuesta a la primera pregunta de Cuarón, que textualmente dice: "Cuándo bajarán los precios del gas, gasolina, combustóleo y energía eléctrica. Qué otros beneficios tangibles esperan de la reforma, cuál es el cronograma de esos beneficios".

En el acto realizado en Palacio Nacional, el funcionario señaló que la respuesta del gobierno es que "la reforma energética permitirá reducir los precios del gas natural y la electricidad en el mediano plazo".

Explicó que el costo de la electricidad depende en gran medida del combustible que se utiliza para generarla, y mencionó que la que se produce con gas natural es cuatro veces más barata de cuando se utiliza el combustóleo, y seis veces más económica que cuando se emplea el diesel.

Expuso que con la reforma energética, las empresas privadas podrán producir gas natural en México por sí solas o asociadas con Petróleos Mexicanos (Pemex), y los múltiples productores de gas natural que habrá compitiendo entre sí permitirá tener combustible suficiente y a menor precio.

"Entre más gas natural se produzca en México, menores serán los costos de generar electricidad y en consecuencia, se podrán reducir los recibos de luz", argumentó el funcionario en su lectura de la respuesta del gobierno federal.

Entre los beneficios generados de la reforma energética, mencionó la reducción de las facturas de luz y precios de gas a más tardar dos años después de la fecha de entrada en vigor de la legislación secundaria.

"Esta no es una reducción voluntariosa, populista o por decreto, es una reducción sostenida como resultado de que bajarán los costos de producción y de generación; por lo tanto, ocurrirá conforme se lleven a cabo las inversiones en gas y en electricidad", insistió..

Otro beneficio serán 500 mil empleos adicionales hacia 2018 y 2.5 millones de empleos adicionales hacia 2025; un 1.0 por ciento adicional de crecimiento del PIB en 2018 y 2.0 por ciento adicional en 2025, entre otros.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dio respuesta a la décima pregunta de Cuarón, que dice: "Cómo evitar una crisis como la de 1982 o la creación de monopolios en el sector, asegurando que la reforma se lleve a cabo con eficacia, sentido social y transparencia".

"La reforma energética busca justamente evitar que se repita una crisis como la de 1982", respondió el encargado de las finanzas públicas, al recordar las causas de esa crisis en esos años.

Entre estas, dijo, se siguió un modelo de desarrollo del sector petrolero, que si bien permitió desarrollar una cantidad importante de infraestructura del país, estuvo basado en un proceso de endeudamiento público que derivó en la crisis de deuda de los años 80 del siglo pasado e hizo que se perdiera una década completa para el desarrollo del país.

"No podemos recurrir a un endeudamiento público excesivo para pretender desarrollar el país o el sector energético. Quienes argumentan que Pemex debe desarrollar el sector por sí mismo están justamente optando por el mismo modelo insostenible que llevó a la crisis de 1982", argumentó.

Otra característica del modelo que adoptó en ese momento es que era plenamente estatista y monolítico, sin ningún tipo de control ciudadano, el cual no es aceptable ni política ni éticamente en una sociedad democrática.

La reforma energética, abundó, no está privatizando ninguna empresa ni bien público; por el contrario, Pemex y la CFE se fortalecerán y transformarán en empresas productivas propiedad ciento por ciento del Estado, con incentivos para asociarse y competir con particulares bajo la estricta regulación de los órganos del Estado.

"Los mexicanos estamos ante una disyuntiva: o abrimos el sector energético a la participación y escrutinio de la sociedad con objeto de que se fortalezca en beneficio de todos, o nos condenamos a una inmovilidad monolítica, un modelo burocrático y al endeudamiento como única vía para financiar al sector", expresó.