La Revolución Mexicana fue el eje de la obra de Rafael F. Muñoz

Al cumplirse mañana 115 años de su nacimiento, el novelista y periodista mexicano Rafael F. Muñoz es recordado como uno de los escritores que hizo de la Revolución Mexicana el tema principal de su obra.

Asimismo, es evocado como un hombre cuya participación en el mundo literario ayudó en la construcción institucional del México contemporáneo.

Rafael Felipe Muñoz Barrios nació el 1 de mayo de 1899 en el estado de Chihuahua, lugar donde estudió en el Instituto Científico y Literario, y más tarde se trasladó a la Ciudad de México para estudiar en la Escuela Nacional Preparatoria.

De acuerdo con la biografía del portal electrónico "escritores.cinemexicano.unam.mx", a raíz de la usurpación huertista, se vio obligado a regresar a su estado natal, donde, a los 16 años de edad conoció a Francisco Villa (1878-1923).

Durante esta época, al escribir una crónica sobre la Decena Trágica se consagró como periodista y formó parte de un diario de la capital de Chihuahua, con temas sobre la Revolución (1910-1917) y que más tarde le servirían de inspiración para sus libros.

Al término de la Revolución, el escritor inició sus actividades en la capital del país con la publicación periódica de sus primeros cuentos en "El Universal", que reúne posteriormente en el volumen titulado "El feroz cabecilla" (1936).

También se le reconoce como uno de los fundadores de "El Universal Gráfico", en el cual se desempeñó como jefe de redacción, y en 1928 dirigió "El Nacional".

Entre otras de las actividades destacan la participación en la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) y durante el Gobierno de Manuel Ávila Camacho se dio de alta en el Servicio Militar Obligatorio, en el que obtuvo el grado de Teniente Coronel y la Condecoración al Mérito Militar de Tercera Clase, de acuerdo con información publicada en el sitio de Internet "literatura.bellasartes.gob.mx".

De sus experiencias personales durante la Revolución nació la novela "¡Vámonos con Pancho Villa!" (1931), esta última base argumental de la película homónima, adaptada por Xavier Villaurrutia y dirigida por Fernando de Fuentes en 1935.

Esta cinta fue considerada como la primera superproducción del cine mexicano, en la que, además, el escritor participó como actor en el papel de Martín Espinoza, uno de Los leones de San Pablo, incondicionales de Villa.

También destacan las novelas "Memorias de Pancho Villa" (1935) y "Se llevaron el cañón para Bachimba" (1941) y "Si me han de matar mañana" (1934).

Otro de los trabajos que realizó Rafael F. Muñoz fue un ensayo dedicado al presidente más polémico del siglo XIX: "Santa Anna el dictador resplandeciente" (1938).

Tras un largo período de inactividad literaria, en 1968 publicó una colección de relatos en la misma línea de su obra precedente con el título "Obras incompletas, desechadas y olvidadas".

El 9 de octubre de 1970 fue elegido miembro para ocupar la silla XII de la Academia Mexicana de la Lengua, sin embargo, no logró tomar posesión de su puesto, pues murió el 2 de julio de 1972 en la Ciudad de México.

La prosa de Muñoz es testigo del tiempo en una época que determina la historia mexicana.